Que los Beatles daban para mucho (y siguen dando) se demuestra en esta serie de animación que apareció en EEUU a mediados de los sesenta. Obviamente si de ellos se vendió de todo, la televisión no podía quedar al margen. Y así fue como el grupo tuvo su especial todas las mañanas de los sábados a través de la cadena ABC, donde a lo largo de aproximadamente dieciocho minutos narraban una historia con un guion sencillo basado en las canciones de los Beatles. Generalmente los capítulos constaban de dos historias siempre en torno a una canción y una parte de karaoke. La serie consiguió un gran éxito desde el primer capítulo hasta su fin de emisión en 1969.
La idea surge del productor americano Al Brodax quien, a su vez, se lo sugirió al manager de los Beatles Brian Epstein. Tras el acuerdo entre ambos, el diseño original de los cuatro protagonistas correspondió a un jovencísimo Peter Sander, sobre cuyos bocetos trabajaron setenta animadores, en gran medida en Australia, realizando un producto muy similar a los dibujos animados de la época, al estilo Hanna Barbera (los Picapiedra, el Oso Yogui, Los Supersónicos...), con un estilo muy básico, sin grandes detalles y colores planos, y unas historias sin gran fundamento pero muy aptas para el público infantil. El primer capítulo en 1965 con A hard day's night ya deja la base de algo importante; al igual que la película de mismo nombre que esta canción, la estética de los Beatles a lo largo de toda la serie será con traje y pelucón marca de la casa. Lo curioso es que según discurren los capítulos no cambia la apariencia de los Fab Four como personajes cartoon, y obviamente su imagen no será igual en la susodicha película que cuando rodaron el clip de Strawberry Fields Forever.
Esta fue la primera vez que se llevaron a la animación personajes reales, lo que inspiró para la producción de otros trabajos similares como The Jackson Five o mas tarde New Kids on the Block. Los Beatles no intervinieron en la serie, ni siquiera las voces son suyas, e incluso tras conocer el resultado, con la representación de unos Beatles con personalidades exageradas y estereotipadas, con una animación pobre y guiones más pobres todavía, renegaron de ella. Tanto fue así que cuando tiempo después se les ofreció llevar a cabo otra película animada basada en la canción del submarino amarillo se negaron en rotundo a saber de ella. Cuestión distinta fue cuando pudieron visionar las primeras imágenes de esta, pero eso es otra historia. Aún así, con el paso del tiempo, los cuatro Beatles supieron ver el lado gracioso de esta serie. Al parecer George Harrison dijo en 1999: "Eran tan malos o tontos que eran buenos, si sabes a lo que me refiero. Y creo que el paso del tiempo podría hacerlos más divertidos ahora". Con todo, creo que Ringo no tiene tan buen recuerdo de los dibujos.Remantando. La serie en sí tiene su gracia y es interesante para ver junto a niños al tiempo que se les da a conocer las canciones de los de Liverpool. Una buena manera de hacer Beatlefans: Intro


