INTRODUCCIÓN

Los Beatles supusieron un fenómeno asombroso en el plano musical, además de sociológico, totalmente innegable. Así mismo, eso influyó y se t...

viernes, 27 de febrero de 2026

THE FOOL

Cuando se habla de The Fool (El Loco) muchos piensan directamente en la carta del tarot, antiguo juego de naipes. Pero bajo este nombre, y lo que representa, surgió en los sesenta un grupo de gran relevancia en el ámbito artístico, porque dicha carta representa el lado optimista y dinámico, con un significado espiritual, que lleva a enfrentar cambios sin tener tan en cuenta los riesgos, a ser emprendedor, a la búsqueda de nuevos conceptos... Y así se muestra este grupo. Ellos son parte importante de la nueva estética que aflorará a finales de los sesenta, de la trascendencia de la psicodelia a través de la imagen, del color, de la luz, de símbolos que se plasmarán de diversas formas a través de la innovación y la experimentación.

Los holandeses Marijke Koger y Simon Posthuma son los creadores del colectivo que se amplió poco después con su compatriota Yosha Leeger y el británico Barry Finch. Los dos primeros empezaron su actividad en Amsterdam, pasando posteriormente por Ibiza, desde donde dan el gran al salto a Londres gracias al fotógrafo Karl Ferris, entrando casi a saco en el Swinging London tan abierto a lo innovador. Se hacen un hueco importante en la escena artística gracias a sus ropas y diseños llenos de color, conociendo de esa manera a grandes personajes del momento, especialmente músicos. De tal forma, trabajarán para Cream, The Incredible String Band, The Hollies, Procol Harum, Move... y por supuesto, los Beatles. Pero antes de que empiecen con ellos, diseñaron para Brian Epstein programas de los conciertos de rock que el manager realizaba en el Teatro Saville, dejando patente su talento y originalidad.

Al margen del resto, The Fab Four supusieron el mejor altavoz para el trabajo de The Fool, puesto que no implicó solo creaciones en el ámbito estrictamente profesional si no que lo llevaron al personal con la decoración de objetos particulares de los cuatro músicos, trascendiendo más allá. En general, decoraron ropa, instrumentos musicales, parte de la casa de Harrison... de todo un poco. La ropa, por ejemplo, puede verse en la famosa retransmisión por televisión vía satélite Our World de 1967 en la que interpretaron All You Need is Love; y también en la película Magical Mystery Tour cuando, entre otras, representan I Am the Walrus. Así mismo dieron una vuelta plástica al piano y a una de las guitarras de John lennon.

Pero entre sus trabajos, quizás son dos los que trascendieron de forma más importante. Por un lado la fachada de la Apple Boutique, en Baker Street con Paddington, de gran renombre pero corto recorrido; un increible mural a su estilo, lleno de color y esoterismo. El interior también fue decorado por el colectivo, además de diseñar objetos y ropa que se pusieron a la venta. Desgraciadamente la falta de licencia municipal y las quejas de los vecinos llevaron a la desaparición del exterior y, por otro lado, la deficiente gestión al cierre del negocio

Y en el otro, se encuentra uno de los grandes proyectos de George Harrison, la película Wonderwall, muy al estilo de la época. Con Jane Birkin como protagonista, Harrison esparramó su gusto por la música india en su banda sonora, dando pie a un collage psicodélico en tres dimensiones y donde El Loco ayudó dejando su firma en el diseño de la escenografía.

Pese a todo este éxito, The Fool tuvo un chasco con los Beatles, una obra que de haber prosperado podría haber pasado a la historia de la música pop. O no, quién sabe. La cuestión es que se les encargó el diseño del que sería su siguiente álbum, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Marijke Koger realizó un boceto de un imponente paisaje que por su tamaño podría utilizarse en una doble portada, tanto interior como exterior. El resultado, de sobra conocido aunque no por ello menos interesante (y homenajeada hasta la saciedad), es la obra de Peter Blake. Con todo, algo quedó en este álbum, una reminiscencia que puede verse en la funda interior del disco de la época, poca cosa porque luego desapareció, pero ahí está.

Rematando. The Fool representa a esa segunda parte de los sesenta en el diseño tanto como los Beatles en la música o Raquel Welch en el cine del momento. Sus impactantes y esotéricos conceptos en la imagen, llenos de exotismo y color fueron la parte visual de un movimiento cultural irrepetible. Lo triste de este colectivo es que prácticamente su obra ha caído en el olvido, incluida su exigua pero atractiva música.

Como paralelismo y dato anecdótico, es curioso ver como la colorida fachada de la boutique Apple sufrió un cambio de importancia tras su desaparición a un blanco luminoso, similar a lo que pasó entre el octavo disco de la banda, Sgt. Pepper's, y el siguiente, el denominado por todos White Album.

domingo, 22 de febrero de 2026

NOT BRAND ECHH

Autores: Varios

Edición: 1967-69
Tamaño: 17,3 x 25,8 cm
Formato: Tapa Blanda
Interior: Color
Editorial: Marvel
Idioma: Inglés

¿Puede un tío que lleva una cacerola por casco en la cabeza, calzoncillos largos rojos y una toalla como capa ser un superheroe?, ¿acaso esto es serio? No, es Not Brand Echh. Hablamos de la revista que lanzó la propia Marvel a modo de autoparodia de sus personajes y, en seguida, de los de otras editoriales. Así, Stan Lee y su gente creó descerebrados como Charlie America (Capitán América), Fantastical Four (Cuatro Fantásticos), Bulk (Hulk), Silver Burper (Silver Surfer), Spidey-Man (Spider-Man). Ironed Man (Iron Man), Scaredevil (Daredevil)... y por supuesto con el que empieza esta entrada, Forbush Man. Y todos son unos auténticos majaderos. Así que serio no es, en realidad es bastante gracioso. Y lo llamativo es que pese a supuestamente venderse bien tuvo una escasa longevidad, 1967-69 y 13 números (hubo uno más en 2017), e incluso aumento de número de páginas (de 36 a más de 60). Pues pese a todo, desapareció y, aún así, los Beatles salieron en varios números en mayor o menor grado. ¿Serían ellos los culpables de su eclipse?, ¿o realmente sus creadores eran auténticos fans de los Beatles? Quién sabe.

Para esta revista se dieron cita algunos de los grandes de Marvel, empezando por Stan Lee y continuando con Jack Kirby, Gene Colan, Bill Everett, Mike Esposito... Pero además, nos encontramos con los que participaron directamente en las historietas relacionadas con los Beatles y que se relacionan a continuación:

  • Marie Severin es probablemente una de las artistas más importantes dentro de Not Brand Echh, participando en casi todos los números en distintas historietas y portadas como dibujante. Su labor proviene de lejos, comenzando en EC Comics en los años cincuenta como colorista junto a su hermano John Severin (quién también trabajó para la revista MAD) y posteriormente como dibujante en Atlas Comic, futura Marvel. Con esta ya bajo su nueva denominación hizo trabajos de colorista colaborando de nuevo (aunque no solo) con su hermano en algunas ocasiones y en los setenta, y de nuevo junto a John, desarrolló Kull the Conqueror; y también importante fueron sus aportaciones a personajes como Spider Woman y Howard el pato. Siguió con Marvel hasta los noventa dedicada especialmente a las líneas infantiles y posteriormente pasó a DC como colorista hasta prácticamente su retirada. En un mundo de hombres quizás no tuvo el reconocimiento que merecía.
  • Roy Thomas, guionista y editor que empieza su carrera en DC pero enseguida pasa a Marvel donde llegaría a ser redactor jefe. En los sesenta desarrolló, entre otros, Sgt. Fury and his Howling Commandos, y en los setenta cocreó el Hombre Cosa y tuvo gran éxito con Conan el Bárbaro y el desarrollo de las historias de los Defensores. En los ochenta alternó DC y Marvel y, a partir de los noventa, trabajó para otros medios.
  • Artie Simek se dedicó a la rotulación para Marvel desde mediados de los cuarenta hasta l975, año de su fallecimiento, dejando su impronta en grandes series como Los Cuatro Fantásticos, Spiderman, Silver Surfer, Capitán América...
  • Gary Friedrich, guionista de los sesenta reconocido por su revisión de Sgt. Fury and his Howling Commandos y junto a Roy Thomas creó Ghost Rider, personaje que le dio mucho éxito. Otros personajes que desarrolló fueron Capitán America y Capitán Marvel. A finales de los setenta prácticamente abandona el mundo del cómic.
  • Tom Sutton empieza sus primeros pasos con el dibujo a finales de los cincuenta pero no será hasta finales de la siguiente década cuando realmente se dedica a ello con Vampirella para Warren Publishing. Con Marvel dibujó las historias de Ghost Rider, Doctor Strange y El planeta de los simios. Con Charlton Comics en los ochenta hizo sobre todo historias de terror y para DC de misterio.
  • Irv (Irving) Watanabe fue el principal rotulista de Marvel durante toda la década de los setenta aunque también ha trabajado como ilustrador. Sus inicios fueron en los cuarenta y cincuenta con el tandem Biro/Wood y Lev Gleason.
  • John Verpoorten, entintador con Marvel desde 1967. Llegó a director de producción hasta su fallecimiento en 1977. Entre sus trabajos principales se encuentran Eternals y Capitán América.
  • Sam Rosen, junto a Artie Simek, son los que hicieron gran parte del trabajo de rotulación para Marvel en la década de los sesenta, aunque también trabajó para Archie Comics a mediados de dicha década.
  • Herb Trimpe, profesor de arte, dibujante y entintador que comenzó su carrera en Dell. A finales de los sesenta pasa a Marvel donde permanecería bastantes años y su gran éxito fue por El Increíble Hulk. Otras obras en las que trabajó fueron Los Cuatro Fantásticos y Los Defensores y es uno de los creadores de Lobezno.

Como se indicaba anteriormente, los Beatles aparecieron en varias ocasiones en Not Brand Echh:

Su primera aparición es en el número cinco, aunque no es intencionado por los creativos de la revista si no por el anuncio de la cadena de televisión ABC sobre la retransmisión los sábados de la serie The Beatles Cartoon.

La segunda es en el siete, historia titulada El origen de Stuporman, en el que un Ringo Starr ejerciendo de limpiaventanas de un rascacielos observa pasar a un aspirante a Superman que en realidad es Stuporman. ¿Es un pájaro tonto, es un avión Jefferson (Jefferson Airplane, guiño)...? Na, es solo Stuporman. ¿Y por qué aparece Ringo en esta escena? Quién sabe.
La historia es cosa de Roy Thomas, el dibujo de Marie Severin, así como la portada; y las letras de Artie Simek.

En el número ocho, en la historia ¡Cuidado con Forbush Man, hijo mío! Forbush Man intenta ser parte de los Echhs Men pero crea mas problemas que otra cosa y no lo quieren en el grupo. Al volver a casa otro grupo no tan famoso de corazones solitarios intenta reclutarle pero ante lo sucedido se le han quitado las ganas. El guion es de Gary Friedrich, lápices y tintas de Tom Sutton y letras de Artie Simek.

En el numero nueve, Boney y Claude, una nueva pequeña aparición donde les hacen ver que si quieren ser alguien deben incorporar al grupo un soplador de jarra como instrumento (algo lógico, dicho sea).
La historia es de Gary Friedrich, lápices y tintas de John Verpoorten y letras de Irv Watanabe.

En el doce, aparte de una recreación de la portada del Sgt. Pepper reconvertida en la banda del Sgt Furia con letras y todo en su contraportada, encontramos a Medusa (perdón, Medoozy) una fan de Ringo (perdón, Bingo) al que no logra pillar y ve escapar en pos de su esposa Maureen (digo, Murine).
Para Sgt. Fury's Lonely Hearts Club Band, el guion es de Gary Friedrich y los lápìces y tintas de John Verpoorten. En My Search for True Love!, la historia vuelve a ser de Gary Friedrich y los lápices y tintas de Tom Sutton.

Y por ultimo, en el trece aparecen como parte del disco Cheap Thrills de Janis Joplin, idea original de Robert Crumb. En este caso, el planteamiento es de Gary Friedrich, el dibujo y tintas de Herb Trimpe y las letras de Sam Rosen.

Entre todos desarrollan una obra muy vistosa al estilo cartoon clásico, de tipo cómico, muy divertido tanto en el dibujo como en las historias, con muchos gags y en el que ningún personaje queda a salvo.
De los colores no se sabe realmente quien hizo qué pero es posible que fuesen los mismos dibujantes u otros integrantes de producción de Marvel quienes los llevaron a cabo. Esto último era muy normal.
Aunque la estructura general de las historias es dos o tres líneas de viñetas por página y dos o tres viñetas por línea, es muy fácil que se rompa la disposición para el buen desarrollo de la narración que es, en general, muy dinámico y plagado de onomatopeyas, roturas de la cuarta pared y otros giros interesantes.

Rematando. Si al lector le gustan los cómics de superhéroes con mucho humor e ironía este es un buen ejemplo para disfrutar, con historias muy divertidas y un dibujo detallado donde se deja ver que Marvel era capaz de reírse hasta de sí misma pero sin rebajar la calidad. Lástima que durase tan poco.
Y si no gusta a alguno, pues ya lo expone la revista en su portada: "¿Quién dice que un cómic tiene que ser bueno?".

viernes, 20 de febrero de 2026

SAMEDI JEUNESSE

Autor: Jaime Vallvé

Edición: 1965. Reedición: 1967
Páginas: ¿?
Tamaño: ¿?
Formato: Tapa Blanda
Interior: Blanco y Negro
Editorial: Editions du Samedi
Idioma: Francés, danés, sueco y noruego

¿Qué pueden tener en común cuatro revistas de cuatro países distintos? Pues mucho más de lo que se pudiera pensar. Empecemos por el principio. De 1957 a 1976 se publicó en Bélgica la revista mensual infantil Samedi Jeunesse que realizaba sus publicaciones en blanco y negro, aunque en su última etapa apareció en color. No era una revista de gran calidad en el papel, de hecho muchos de sus números no se han conservado bien, pero sí sus historias, generalmente reediciones cuya procedencia eran europeas y norteamericanas. Entre estas se encontraba la agencia danesa PIB, quien les proveía de contenidos, además de a otras publicaciones. Por aquel entonces se encontraba en nómina el catalán Jaime Vallvé, ilustrador de mucho éxito en diversos países.
Pero ¿cómo llega Vallvé hasta aquí? Pues tras estudiar en la Academia de Bellas Artes de Barcelona y más tarde en la Sorbona, trabajó en España hasta casi los treinta años para diversas publicaciones. Se traslada a París donde firmó para revistas como Spirou, además de adaptaciones de clásicos como Los Tres Mosqueteros para otras, y poco después a Dinamarca donde se afinca y sus trabajos tomarán más relevancia y serán editados en media Europa. Entre sus obras podemos encontrar la serie Eddie Constantine, Johan Vilde y, el que está entre sus trabajos más reconocidos, su aportación a la serie The Phantom, en su adaptación para los países nórdicos. Entre sus diversos trabajos para PIB, Vallvé realizó una serie biográfica dedicada a los Beatles, en blanco y negro con textos a pie de viñeta y que se publicó en Samedi Jeunesse (1965) en su número 93.

Como se indicaba antes, un factor que se ha producido constantemente en el mundo editorial son las reediciones, y el mundo del cómic no podía ser menos. A finales de los sesenta aparece en Suecia, Dinamarca y Noruega una publicación que, si bien su nombre era distinto para cada país, el contenido era prácticamente igual. Se nutría de muchas historias del cómic franco-belga, como Tintín, Astérix, Lucky Luke... Así, nos encontramos con Banggg, en Suecia y publicado por Hemmets Journal; Fart og tempo en Dinamarca, editado por Gutenberghus (hoy Egmont); y Tempo, revista aparecida en Noruega. Fart og Tempo duró diez años aunque de manera discontinua, algo similar a su homóloga Noruega; y Bang duró en torno a un año y volvió a aparecer tiempo después aunque sin mucho éxito.
Aquí es donde encontramos el nexo con la belga Samedi Jeunesse. La serie sobre los Beatles de Jaime Vallvé fue reeditada dentro de una sección denominada Un relato documental en dichas revistas.

Rematando. La historia narrada no tiene desperdicio. Se juntan algunos datos ciertos con muchos totalmente fabulados, dando pie a una biografía que como historia humorística es única. En cuanto al dibujo nos encontramos con otra cosa. Sin ser un trabajo excepcional no deja de ser interesante, aunque muchas de las viñetas estén tomadas de fotos. Nos muestra otra visión ilustrada de los Beatles en vida del grupo, aunque con una narración surrealista.

domingo, 15 de febrero de 2026

MAGICAL MYSTERY TOUR (Disco)

 Autor/es: The Beatles. Dibujos: Bob Gibson

Edición: 1967
Páginas: 12
Tamaño: 7", EP, 45 RPM
Formato: Tapa Dura
Interior: Color
ISBN: B. 38514-1967
Editorial: EMI-ODEON


En 1967, tras la muerte de Brian Epstein, los Beatles trataban de retomar sus vidas y sus carreras. Epstein siempre había sido el faro que alumbraba el devenir extramusical del grupo y tras el suceso parecía que habían perdido el rumbo. Paul McCartney tomó parte de esa responsabilidad y propuso realizar una película definible como avant-garde o vanguardista, casi revolucionaria para la época. La cuestión es que partían de una base muy rudimentaria, no había guión, las escenas se preparaban y grababan sobre la marcha dando a los intérpretes total libertad de acción. El resultado fue Magical Mystery Tour, una cinta de casi una hora de duración que en su día fue muy maltratada por la crítica que, casi como todos, esperaba bastante más de un grupo como los Beatles. La historia es bastante chocante por su simpleza e irregularidad y una mezcla de surrealismo y psicodelia bastante naif. Lo realmente llamativo y digno de ellos fueron las canciones interpretadas, de hecho algunas de ellas se convertirían en clásicos del grupo como I am the Walrus y The Fool on the Hill.

A finales de dicho año se lanzó en Reino Unido un disco que llevaba el mismo nombre que la película y que recogía las canciones de esta. Como no podía ser de otra forma por parte de los Beatles su presentación fue novedosa, en formato ep doble dentro de un gatefold o portada desplegable y acompañado de un libreto de 24 páginas con fotos y dibujos, además de las letras de las canciones. Las instantáneas fueron tomadas por el fotógrafo John Kelly durante el rodaje, quien posteriormente realizaría también los retratos que aparecieron en el Álbum Blanco. Por su parte los dibujos los llevó a cabo Bob Gibson, un caricaturista y diseñador británico que había trabajado anteriormente con los Beatles para su revista The Beatles Monthly, tanto con alguna portada como con dibujos interiores.

El libreto intercalaba las fotos de Kelly con los dibujos de Gibson, y a modo de storyboard, las ilustraciones de este último mostraba escenas de la película con el texto, escrito por Tony Barrow, en su parte inferior a modo de tira cómica. Cada viñeta, recargadas y llenas de detalles, muestra un estilo muy caricaturesco y divertido, surrealista a la manera de la película, y en color. Este hecho también se puede ver (pero sin color) en el cartel que se utilizó para promocionar el film en periódicos como Record Mirror y New Musical Express.

En resumen. La calidad de la película queda totalmente a discreción del espectador. La diversión a veces se te puede ir de las manos, incluso aunque seas Paul McCartney. No todo (pero sí bastante) cuanto hacían los Fab Four era maravilloso, lo que no quita valor al hecho de pretender abarcar otros aspectos artísticos. Cosa distinta es su banda sonora, así como la presentación inicial del disco en ep en Reino Unido, un valor añadido en el que los Beatles sí acertaron al dotarlo de un artwork atractivo, cuestión totalmente novedosa en el mundo musical hasta ese momento

En EEUU el lanzamiento inicial fue en lp, añadiendo varias canciones que habían parecido en sencillo y el libreto. Posteriormente se relanzaría en este formato para todo el mundo, perdiéndose el trabajo artístico ilustrado que acompañaba al disco y lamentablemente parte de la gracia del mismo. Adiós al viaje mágico y misterioso y a los cuatro o cinco magos.

viernes, 13 de febrero de 2026

A COLLECTION OF BEATLES OLDIES... BUT GOLDIES! (Portada)

Autor: David Christian

Edición: 1966
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: Vinilo
Referencia: 056-1042581
Sello: EMI-Odeon


En Gran Bretaña se hace referencia a las viejas canciones denominándolas Oldies. Si encima estas tuvieron éxito se las tienen como Golden Oldies. Así apareció en 1966 el primer recopilatorio de éxitos de los Beatles que englobaba algunos de los bombazos lanzados en single, amén de otros encuadrados en álbumes. De tal manera, tenemos entre otras: From Me To You, We Can Work It Out, Help!, Can’t Buy Me Love, I Want To Hold Your Hand, Yesterday... La única canción inédita en Reino Unido era Bad Boy, lanzada en Beatles VI en EUA.

De esos golden oldies entendemos que surgió la idea de unir Beatles y años 20 y 30 con éxitos "antiguos", aunque realmente solo habían pasado algo más de tres años desde el lanzamiento de su primer lp. También es verdad que ya empezaba a haber rumores de separación y que los grupos de música en esta época duraban menos que un caramelo a la puerta de un colegio, y que el grupo no tenía un disco preparado para lanzar en la campaña navideña y había que seguir explotando la gallina de los huevos de oro, por si acaso. Si sumamos lo indicado al principio vemos esa estética plasmada en la portada de este disco, con esa vestimenta elegante y aire de los locos años veinte, y que vuelve a resurgir en los años sesenta pero dotado de un modernidad totalmente apabullante y llena de color plasmada en la figura principal. Así que debemos decir que si nombramos este disco es decir Carnaby Street, porque representa el lugar donde surgió el Swinging London que aunaría dicha moda y la cultura del momento. Y, por supuesto, los mayores exponentes de todo esto serán los Beatles. Hemos de añadir que es la primera portada en la cual no aparecen representados los Beatles, aunque hay quién dice que lo están en el lado izquierdo, vestidos a la manera gansteril alrededor de un coche de época. 

El autor de la portada es el artista David Christian por encargo de Brian Epstein, datos ambos que aparecen en todas partes. Y nada más, porque no se encuentra más información sobre él. Hizo esta obra y debió desaparecer de la faz de la tierra. Es curioso que alguien que hizo una portada de los Beatles sea un perfecto desconocido. En cualquier caso es verdad que intentó plasmar esa unión entre los Beatles y la efervescente escena londinense, con una portada recargada y con colores fluorescentes o pastel, en la línea del pop-art, y casi ya presagiando la psicodelia. La carátula se remataba en su trasera con una foto del sempiterno Robert Whitaker (con una sola t, por cierto), tomada durante la gira por Japón en 1966; donde, por cierto, hicieron los chicos aquel famoso cuadro a ocho manos images of woman

Rematando. El disco es una joya musical. Cuántos habrían querido tener un grandes éxitos de tal magnitud gestado a lo largo de solo tres años. Y la portada es curiosa ya que refleja todo cuanto hemos indicado pero no está ni entra las más conocidas, ni es de las que más gusta a los fans. Como siempre, para gusto los colores.

PD 1. La portada mostrada aquí pertenece a una edición económica lanzada en los años ochenta a la que se le aporta un marco negro que solo sirvió para recortar la imagen original.
PD 2. ¿Se acuerdan de aquello de Paul is dead? Pues en esta portada tenemos más pistas que lo corroboran. O no.

domingo, 8 de febrero de 2026

LOS 4 YE-YÉS

Autores:
Leopoldo Cánovas (guion)
Subirats (dibujo)

Edición: 1966
Páginas: 20
Tamaño: 18x26
Formato: Tapa Blanda
Interior: Blanco y negro
Dep. Legal: B. 29. 402-1966
Editorial: Ediciones Olivé y Hontoria
Idioma: Español


En la España de los sesenta, la palabra yeyé era para muchos un término casi (o sin el casi) despectivo que, afortunadamente, fue cambiando con el paso de los años y, todo hay que decirlo, con un mayor número de gente yeyé en el país. La palabra en cuestión hace referencia, según la RAE en su tercera entrada al aficionado a la música yeyé y que seguía la estética, costumbres y actitudes que se desarrollaron junto a esta música ¿Pero qué es tal música? En general hace referencia al pop desarrollado en Francia, Italia y España basado en el rhythm & blues y el soul, influenciado por los grupos americanos femeninos y en muchos casos interpretados por chicas y en el que los coros solían tener, en un principio, el ye-yé. Es controvertido el origen de la palabra porque para algunos hace referencia al She love you yeah yeah yeah de los Beatles y para otros es una palabra de creación francesa, y ya sabemos lo que son los gabachos para sus cosas. La cuestión está en que el yeyé era un joven, moderno y que escuchaba un tipo de música dedicado para él y que definía en parte su vida, sus gustos, aspiraciones... lo que es ser joven, vaya. Por tanto, es un termino sesentero, juvenil, músical, fiestero...

Obviamente, por todo esto, el término se coló en el vocabulario popular de la época. Y entre todo aquello surge una publicación, destinado al público juvenil pero que no pasó de los diez números (no sabemos si adrede o que no se vendía) titulada Los 4 Ye-yés. El cómic se dividía en dos partes, la primera y más larga tenía como protagonistas a los cuatro yeyés y era de carácter policíaco; y el segundo historias juveniles (obviamente) en torno al Seat seiscientos de tipo humorístico. Las historias de los cuatro yeyés, en realidad, eran una especie de Los Cinco pero en versión española, musical y algo más mayores que los pupilos de Enyd Blyton. En el número dedicado a los Beatles, el noveno de la serie, el guion tiene más de prosaico que de detectivesco pero tiene su gracia.

Leopoldo Cánovas es el responsable de la historia y de toda la serie. Mucho de su trabajo está unido al tebeo y las historias ilustradas. Como escritor y guionista trabajó desde los años cincuenta para las editoriales Toray, Marco, Bruguera, Vértice... y para Ediciones Olivé y Hontoria con la que firma Los 4 Yeyés.

Manuel Subirats, dibujante tarraconense, firmó muchas de sus obras bajo el seudónimo de Ferrer. Sus inicios se producen a mediados de los sesenta en la revista infantil El Tarlá, de corte educativo y moralizante. Posteriormente publicó en L'Infantil y en la revista humorística TelePepe, de corto desarrollo. También trabajará para otras editoriales como Toray y Vértice. En los setenta su trabajo se publica en otros pises, como Alemania donde aparecen las versiones en cómic de Bonanza y La Abeja Maya. 

La revista tenía formato apaisado, algo muy típico en la época, con la portada en color y páginas interiores en blanco y negro. La estructura es muy sencilla, dado el formato y tamaño del tebeo, con dos líneas de viñetas por página y dos o tres viñetas por línea. El dibujo es sencillo pero lleno de detalles, con muchos primeros planos y medios, muy completo y sin dejar espacio al vacío, lo que hace que algunas veces las viñetas queden un poco ajustadas al introducir los globos de diálogo y las cajas de contexto. En cualquier caso, es un gran dibujo el desarrollado por Subirats. Como pero, decir que los perfiles de los Beatles están extraídos de fotos y algunas aparecen repetidas en distintas páginas; por ejemplo, la representación de John Lennon en las páginas uno, siete y ocho.

La publicación de Los 4 Ye-yés la realizó Ediciones Olivé y Hontoria, con sede en Barcelona, aunque su andadura no fue excesiva, de 1964 a 1969. Su producción estaba dirigido al público infantil y juvenil con libros ilustrados, tebeos, cromos... y entre sus publicaciones se hallaban Rin Tin Tin, Cheyenne y la revista de humor El Pito. 

Rematando. Interesante revista en general, y la dedicada a los Beatles en particular. Con un guión correcto y un buen dibujo. Muy recomendable.
Aparte de en este número nueve, aparece otra mención en el séptimo al grupo y su submarino amarillo dentro del apartado Noticiario ye-yé, en su contraportada, donde también ofrecen publicidad gratuitamente a los grupos pop que estaban empezando.
Por cierto, qué suerte tiene la señorita Montserrat Pol Barredo, de Mataró, a la que el dibujante le dedica el tebeo. Debía ser una gran fan del grupo.


Gracias a Tebeosfera.

sábado, 7 de febrero de 2026

PATORUZÚ

 Autor: Dante Quinterno

Edición: 1966
Páginas: 70
Tamaño: 40x22
Formato: Tapa Blanda
Interior: Blanco y negro
Editorial: Universo S.A.
Idioma: Español

La colonización e influencia norteamericana se ha mostrado de muchas maneras en cualquier cosa  desde que existe EE.UU., adaptándose muchas de ellas de manera inmediata y haciéndose algo cotidiano. El caso de los cómics es un claro ejemplo, y más específicamente el de los superhéroes. Conocidos son todos los personajes en dicho campo: Superman, Spiderman, Capitán América, Batman, Wonder Woman... pero es poco sabido que hubo otros anteriores y no necesariamente estadounidenses. Entre estos tenemos a Ōgon Bat o Golden Bat, nacido en 1930 y de origen japonés. Pero antes incluso, en 1928, nos encontramos con uno de los personajes de cómic más conocidos en Argentina y Latinoamérica, Patoruzú. Es un personaje noble de carácter, dotado de una gran fuerza y velocidad; el último de los tehuelches, tribu patagónica; y además, millonario. Una mezcla de Superman y Batman a la Argentina. Y claro que lo es, pues a parte de ser poderoso, muestra a un indígena autóctono, que viste como tal poncho, chanclas y  y que muestra las virtudes propias de su pueblo, parte de la historia del país. Físicamente, se le representa fuerte, alto y con los pies grandes propios de su tribu.

El personaje es obra del bonaerense Dante Quinterno, nacido en 1909, quien desde muy joven publica sus dibujos e historietas en diversas revistas. Fruto de uno de ellas, Don Gil Contento, nace como personaje secundario Patoruzú, el cual consiguió una gran popularidad casi de inmediato provocando su propia publicación en 1936. Su éxito y el gran volumen de trabajo llevó a Quinterno a crear su propio estudio y posteriormente la editorial con su nombre que tuvo un gran desarrollo en Argentina. Pese a crear a otros personajes de cómic, como Isidoro Cañones, fue el indio quien realmente le dio fama y en el que se volcó durante muchos años ayudado por su equipo.

El estilo de Patoruzú es sencillo. Partiendo de una revista apaisada, con portada en color, se suceden las diversas historias en páginas de tan solo dos líneas con tres viñetas en cada una. El dibujo es sencillo y no muy detallista, siempre en blanco y negro. Retrata a los personajes muy al estilo de la época, los caricaturiza pero no en exceso. Además, no hay cajas de narración y los globos de diálogo no invaden el dibujo. En definitiva, es muy limpio en su ejecución y fácil de leer.

En 1966 aparece el número 118 de Las Grandes Andanzas de Patoruzú e Isidoro que recoge una historia con los Beatles como coprotagonistas del indio tehuelche. La trama es interesante, de cierta complejidad y amena; y, probablemente de las más largas dedicadas al grupo sin que se hable de su biografía (70 páginas nada menos). Los Beatles visitan Argentina para una gira y son secuestrados (no será la primera historia donde les pasará o atentarán contra su integridad, sobre todo con su pelo) dando pie a diversas peripecias, algunas rocambolescas. Como el resto de los coprotagonistas, los Beatles son representados con mucha sencillez, aunque en este caso parezcan cuatrillizos.

Rematando. Quinterno plasmó una historia atractiva en la que su hijo putativo consigue resolver el asunto del secuestro de los Beatles, liberando al grupo y atrapando a los captores. Estilisticamente, es agradable a la vista y sencilla de leer. Muy recomendable. Igualmente es llamativo el lenguaje, sobre todo del protagonista, lleno de giros y palabras propias de lugar.
Y por último, por fortuna le cambiaron el nombre que el autor tenía pensado para Patoruzú porque es raro que Curugua-Curiguagüigua, hubiera tenido mucho éxito.

domingo, 1 de febrero de 2026

IMAGES OF A WOMAN

 Autores: George Harrison, John Lennon, Paul McCartney y Ringo Starr

Edición: 1966
Tamaño: 75 x 100 cm aprox.
Formato: Papel artístico japonés
Portada: Color


Dicen que todo (o casi todo) lo que tocaban los Beatles lo hacían de oro, y hay quién dirá que es una exageración, y seguramente tendrán razón. Pero algo así es lo que pasó con este, en principio, sencillo pasatiempo realizado en Japón y que terminó valiendo en subasta en la conocida casa Christie’s, nada menos que 1.744.000 dólares.

A mediados de 1966, el grupo hizo escala en Tokyo para realizar cinco conciertos en el Nippon Budokan, un reconocido centro de artes marciales y muy venerado en Japón. Este hecho desató las iras de muchos fundamentalistas que creían ver un insulto en el uso de este espacio para un concierto de rock y los Beatles llegaron incluso a recibir amenazas, teniendo que ser fuertemente vigilados por las fuerzas de seguridad del país y custodiados de manera casi permanente en el hotel Hilton durante su estancia. Entre todas las personas que pasaron por esta prisión casi obligada estuvo el promotor Tats Nagashima, quien llevó como obsequios material de pintura y papel. El enclaustramiento, unido al aburrimiento, les llevaría a hacer uso de estas herramientas, y los cuatro se pusieron a pintar un lienzo a cuatro manos (u ocho manos, según se vea). Cada Beatle comenzó por una esquina, trabajando hasta el centro, donde se encontraba una lámpara que sujetaba el papel para que no se enrollase, al tiempo que iluminaba la escena. El resultado es una obra abstracta de gran colorido, elaborado con acuarelas y acrílicos, con predominio del rojo y negro. Todo muy intenso. Las firmas de los cuatro Beatles aparecen en el espacio central que dejó la lampara al retirarla una vez acabada la obra.

El primer propietario fue el presidente del club de fans japonés, y cada vez que posteriormente pasó de manos su precio fue engordando. Para darle más carnaza a la pintura de marras, un periodista quiso ver unas partes femeninas en el cuadrante pintado por McCartney, con lo cual se disparó su precio. Casi un 1.100.000 euros. Y además ya se le dio nombre: Images of a Woman. 

Rematando. Va a ser verdad que todo lo que tocaban o hacían lo convertían en oro. Hay que ver qué arte tenían estos chicos.