INTRODUCCIÓN

Los Beatles supusieron un fenómeno asombroso en el plano musical, además de sociológico, totalmente innegable. Así mismo, eso influyó y se t...

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domingo, 18 de octubre de 2026

EGYPT STATION

 Autor: Paul McCartney

Edición: 2018
Tamaño: 32x31
Portada: Color
Formato: LP
Referencia: 602567545040
Sello: Capitol Records

Qué facilidad tiene Paul McCartney para componer. En el tiempo que algunos artistas y grupos consiguen hacer una única canción, él te saca un disco. Pero un disco interesante, en el que él compone, toca diversos instrumentos, canta, produce... y hasta te hace la portada. Porque es sabido que la pintura es un pasatiempo del ex-beatle, que le echa ganas al asunto, y tiene algunas cosas interesantes y hasta algo publicado. Aquí el punto de partida es un cuadro llamado Egypt Station, pintado por él en 1988. En sus propias palabras: "Pensé que esta pintura podría ser interesante: es bastante loca y es un lugar. Un lugar místico". Así, desarrolla una idea o mejor dicho un disco conceptual, a modo de viaje con sus diferentes estaciones. Al estilo del Sargento Pimienta, vaya.

Dieciséis cortes componen este disco, con diversidad de estilos pero donde la firma de Macca queda patente. Desde sus temas rockeros a sus baladas, pasando por toques de fusión... Igual que su portada, partiendo de un cuadro del de Liverpool hacemos un collage y desarrollamos todo el trabajo visual del disco. Todo muy redondo. 

Así es, el arte diseñado para el disco parte de un lienzo sobre el que los artistas Ferry Gouw y Gary Card se encargaron del diseño e ilustración de la obra. Desarrollaron una extensión a través de varias secciones que se despliegan a modo de acordeón. El lienzo original muestra un paisaje onírico y surrealista en color al que estos artistas dotaron de mayor colorido y dinamismo, a través de distintas representaciones simbólicas. Dicho color se llevó mas allá en la Explorer's Edition posterior.

Ferry Gouw, nacido en Indonesia y afincado en Londres, estudió Arte y Diseño en St Martins School. Es
ilustrador y realizador de vídeos. Ha trabajado como diseñador gráfico para distintas marcas de ropa (Adidas) y dentro del campo de la música, aparte de Paul McCartney, con Roxy Music y otros.

El inglés Gary Card, ilustrador y escenógrafo, también estudió en St Martins School, y al igual que su compañero ha trabajado en la industria de la moda (Hermes, Louis Vuitton...) y ha aparecido en distintas publicaciones como The New York Times y Vogue, aunque es en el diseño donde más éxitos ha acaparado.

Rematando. Musicalmente, McCartney sigue haciendo medios tiempos como nadie y cuando se pone rockero hace que todo el mundo menee el culo. Y aunque su voz no sea la de antaño, que ya son muchos años, pero cuántos quisieran con 76 estar como él, en todos los aspectos.

También podemos decir que algunas canciones aquí presentadas nos recuerdan a otras de los Beatles, incluso a algunas posteriores al grupo, y si no escuchar Who Cares y Dominoes, por citar un par de ellas; e incluso algún autoplagio (guiño). Y hay quien ve cierto parecido entre esta portada y el Gonne Troppo de su colega George Harrison. Todo es posible.

Por cierto, qué manera de sacar pasta a través de la edición de lujo con maleta incluida; porque son muchas las versiones que se han sacado de este disco que musicalmente está bastante bien y que a fin de cuenta es lo que importa, pero ¿realmente son necesarias tantas variantes? Igualmente podemos decir del envoltorio, que es muy interesante y que el producto final gana mucho, pero es que hay tantas versiones que ya no se sabe cual es el objeto final. O quizás sí. En fin, que cuando se da con un buen disco bien rematado en su portada, es un placer a la vista.

viernes, 22 de mayo de 2026

RENAISSANCE MINSTRELS (Juglares del Renacimiento)

Autor: Fabio Traverso

Edición: 1969
Tamaño: 60 x 60 cm aprox.
Portada: Color
Formato: Papel
Referencia: CA601
Editorial: Celestial Arts

Al abordar esta obra nos surgen muchas preguntas, de las cuales vamos a encontrar pocas respuestas y solo algunas certezas que quizás no nos den la suficiente satisfacción. En cualquier caso, veamos hasta dónde llegamos.

A finales de los sesenta aparece en California la editorial Celestial Arts, encuadrada en el movimiento contracultural y cuya producción literaria se dirigía en tal sentido, esto es, de corte político, new age, underground... amén de otras de carácter musical como carteles de grupos de rock. A partir de 1979 pasará varias veces de manos hasta llegar a Random House en 2009, y aún está en activo. Entre la diversa producción de Celestial Arts aparece en 1969 un póster realmente original y llamativo en el que nos encontramos con unos Beatles al más puro estilo renacentista de título Renaissance Minstrels, y aquí es donde nos empezamos a hacer preguntas de dudosa contestación: ¿Cómo se les ocurrió semejante relación?¿Quién es el autor?¿Cómo esta obra llegó a ser portada de varios discos piratas?¿Qué pinta Caravaggio en todo esto? Empezaremos por esto último puesto que es de las pocas cosas claras que tenemos.

El pintor italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio es uno de los mayores representante del claro-oscuro o tenebrismo en el barroco de su país y suya es una de las obras insignes de este estilo, La vocación de San Mateo; óleo que representa el instante en que Mateo es llamado por Jesucristo para seguirle. En ella, excepto el Señor, el resto de los personajes están ataviados a la moda italiana del momento. Quizá por ello, varios siglos más tarde el artista Fabio Traverso toma dicha obra de inspiración, de hecho solo una parte del original, para plasmar a los cuatro beatles en otra de naturaleza totalmente distinta y a la que titula Juglares del Renacimiento. Pasamos de una obra de carácter religioso a una de corte seglar.

En segundo lugar, decimos que el artífice de esta versión es Fabio Traverso porque así lo indica en la propia lámina, pero ¿Quién es este señor? Es difícil encontrar algo que nos ilumine sobre él. Sí podemos decir que hubo un músico italiano de mismo nombre y que en el mismo año que nos ocupa publicó un sencillo en la discográfica Carisch, aunque tampoco sabemos si tuvo mucho éxito y si fue más allá en la música. ¿Es el mismo Fabio el músico italiano y el creador de esta obra? Lo que sí que es cierto es que el diseño de ese sencillo fue realizado por el propio Traverso. Además, es más posible que un diseñador italiano en los E.U.A. de los setenta conozca el cuadro de Caravaggio que un señor de California (con todos los respetos hacia estos). Por todo ello ¿coincidencia? Todo es posible.

Otra cuestión a destacar es cómo apareció este dibujo como portada de una serie de discos piratas de los Beatles en el año 1970 y siguientes en varios sellos como Renaissance Records y Trade Mark Of Quality (de esta última ya aquí) en los que se incluían canciones de cualquier época del grupo aunque sobre todo de sus últimos discos, amén de tomas descartadas y temas que aparecieron en los primeros discos en solitario de los ex-beatles.

Y hay un último dato curioso ¿cómo es que aparece este póster en uno de los clásicos del cine de los setenta? Efectivamente, en la famosa Rocky de Sylvester Stallone lo podemos ver en el minuto 47 detrás del entonces desconocido actor.

Rematando. Interesantísimo dibujo, más por la gracia que pueda tener de unos Beatles reconvertidos en personajes del renacimiento que otra cosa. Es verdad que estas obras hoy en día con la IA son muy fáciles de hacer pero en los setenta no era así. Además, hay que reconocer la vista que tuvo el autor para transportarlos a semejante cuadro.

domingo, 15 de marzo de 2026

ANDY WARHOL

 Autor: Andy Warhol

Edición: 1969-1986
Tamaño: Variados
Portada: Color
Formato: Lienzo

Si algo funciona no lo cambies. O mejor dicho, si algo se vende —y muy bien, por cierto— repítelo hasta que te canses, o simplemente cámbialo de color y sigue. Probablemente estas son unas de las máximas más conocidas de Andy Warhol en su obra: repetición y color. Y entre sus ambiciones personales hacerse de oro, ser rico y famoso. Warhol consiguió vender su obra fantásticamente, gracias a su labia y a caer bien a la sociedad pudiente en la que consiguió meter la cabeza. Sus quince minutos de fama duraron varias décadas muy bien aprovechadas por su parte.

Es verdad que todo esto es simplificar mucho la trascendencia y el éxito de Andy Warhol en el Arte Pop. También es cierto que es de esos personajes amados y odiados a partes iguales, así que su éxito depende de quien lo juzgue. En cualquier caso es una figura controvertida pero que llenó, o creó, un hueco vacío en el mundo del arte.

Andrej Warhola, estadounidense de origen eslovaco, tuvo una infancia dura por enfermedad, lo que según él fue esta circunstancia la que le llevó a ser aquello en lo que se convirtió años después, plantando su base artística. Fue estudiante de arte y en los cincuenta comienza su carrera profesional en la ilustración comercial. De manera bastante rápida se fue haciendo un nombre en el sector para diversas firmas como Miller, Columbia Records, Vogue... Fue desarrollando e incorporando diversas técnicas y estilos en su arte como el dibujo, la pintura, la fotografía, la serigrafía, la línea seca, lo abstracto... llevándole todo ello hacia el bum de su obra en los sesenta y setenta con sus famosos cuadros basados en la repetición y el color, en un supuesto intento de crítica de la sociedad de consumo y el arte banal que, pese a ello, le haría ganar mucho dinero: las sopas Campbell, Marilyn, Elvis, el dólar... Entre todas estas cosas, además, fundó su famosa The Factory que sirvió al impulso de su propia producción artística en masa y fue centro de reunión de los artistas y famosos de la época, lugar de nacimiento de una de las bandas más influyentes del rock, The Velvet Underground, y en la que se rodaron decenas de películas. En los ochenta su arte se fue reduciendo en diversidad por varios motivos, sobre todo problemas de salud y las consecuencias de un intento de asesinato años antes, y trabajó mas en los retratos, muchos por encargo, hasta su fallecimiento en 1987. Controvertido o no, está considerado uno de los artistas básicos del Arte Pop.

Al margen de la relación de mecenazgo o producción que tuvo Warhol con The Velvet Underground, es conocida la conexión con algunas de las celebridades del rock, Mick Jagger y Rolling Stones, Jim Morrison, David Bowie, Bob Dylan... y, obviamente, entre todos esos grandes nombres se encontraban John Lennon y Yoko Ono, porque la escena artística del Nueva York de los sesenta y setenta fue muy intensa y aglutinó a la mejor del arte del momento en todas sus variantes.

La relación artística entre Warhol y Lennon, y con los Beatles, quedó patente a lo largo de los años en diversas obras. La primera que encontramos es de 1969. War Is Over es una serigrafía sobre lienzo creada a medias con un supuesto pintor italiano llamado Pietro Psaier, que al parecer fue uno de los muchos artistas que pasaron por La Factoría pero del que realmente se duda de su existencia y que, por lo tanto, no se sabe si en verdad lo hizo el tal Psaier o fue uno de los muchos inventos del maestro para quedarse con el público.

La segunda, aunque infructuosa para Warhol, fue Imagine. Lennon y esposa se pusieron en contacto con él para que realizase la portada de lo que sería el segundo álbum del ex-Beatle en 1972. Tras unas primeras fotografías para ir dando cuerpo al trabajo, supuestamente, el concepto no terminaba de gustar a la pareja por lo que terminaron por hacerlo ellos mismos, o más concretamente Yoko Ono. Curiosamente el resultado tenía mucho de lo que quería hacer Warhol. Aquí nos encontramos con discrepancias en cuanto a la autoría, no ya del resultado final, sino del concepto en sí.

En 1980 se lanzó un libro sobre el grupo titulado sencillamente The Beatles. Escrito por Geoffrey Stokes y acompañado de innumerables fotografías, tenía entre sus aspectos más llamativos la creación de la portada por parte de Andy Warhol. Este tomó como punto de partida unas fotos de Dezo Hoffmann, autor de muchas instantáneas de la primera época del grupo y curiosamente eslovaco como Warhol, a las que realzó perfilando los rostros y aplicó en bloques colores fuertes y primarios según su conocido estilo.

La última conexión, nuevamente con John Lennon, se produjo en 1986 cuando Yoko Ono le pidió que realizará la portada del disco que se convertiría en Menlove Ave. Partiendo de una foto tomada antes del asesinato del músico, y del que realizó una de sus conocidas series, muestra un estilo muy similar al que practicó con las fotos de Hoffman para el libro The Beatles. Con ciertas diferencias se repite en la contraportada. Curiosamente fue uno de los últimos trabajos de Andy Warhol antes de su fallecimiento.

Rematando. Al margen de gustos propios, el arte de Andy Warhol, así como su legado, es indiscutible. Y como no podía ser de otra manera, era lógico que los caminos del artista y los Beatles terminaran cruzándose.
Para terminar, y dejando a un lado los Beatles, es muy recomendable ver los trabajos de portadas que hizo para Columbia Records. Francamente interesantes.

viernes, 27 de febrero de 2026

THE FOOL

Cuando se habla de The Fool (El Loco) muchos piensan directamente en la carta del tarot, antiguo juego de naipes. Pero bajo este nombre, y lo que representa, surgió en los sesenta un grupo de gran relevancia en el ámbito artístico, porque dicha carta representa el lado optimista y dinámico, con un significado espiritual, que lleva a enfrentar cambios sin tener tan en cuenta los riesgos, a ser emprendedor, a la búsqueda de nuevos conceptos... Y así se muestra este grupo. Ellos son parte importante de la nueva estética que aflorará a finales de los sesenta, de la trascendencia de la psicodelia a través de la imagen, del color, de la luz, de símbolos que se plasmarán de diversas formas a través de la innovación y la experimentación.

Los holandeses Marijke Koger y Simon Posthuma son los creadores del colectivo que se amplió poco después con su compatriota Yosha Leeger y el británico Barry Finch. Los dos primeros empezaron su actividad en Amsterdam, pasando posteriormente por Ibiza, desde donde dan el gran al salto a Londres gracias al fotógrafo Karl Ferris, entrando casi a saco en el Swinging London tan abierto a lo innovador. Se hacen un hueco importante en la escena artística gracias a sus ropas y diseños llenos de color, conociendo de esa manera a grandes personajes del momento, especialmente músicos. De tal forma, trabajarán para Cream, The Incredible String Band, The Hollies, Procol Harum, Move... y por supuesto, los Beatles. Pero antes de que empiecen con ellos, diseñaron para Brian Epstein programas de los conciertos de rock que el manager realizaba en el Teatro Saville, dejando patente su talento y originalidad.

Al margen del resto, The Fab Four supusieron el mejor altavoz para el trabajo de The Fool, puesto que no implicó solo creaciones en el ámbito estrictamente profesional si no que lo llevaron al personal con la decoración de objetos particulares de los cuatro músicos, trascendiendo más allá. En general, decoraron ropa, instrumentos musicales, parte de la casa de Harrison... de todo un poco. La ropa, por ejemplo, puede verse en la famosa retransmisión por televisión vía satélite Our World de 1967 en la que interpretaron All You Need is Love; y también en la película Magical Mystery Tour cuando, entre otras, representan I Am the Walrus. Así mismo dieron una vuelta plástica al piano y a una de las guitarras de John lennon.

Pero entre sus trabajos, quizás son dos los que trascendieron de forma más importante. Por un lado la fachada de la Apple Boutique, en Baker Street con Paddington, de gran renombre pero corto recorrido; un increible mural a su estilo, lleno de color y esoterismo. El interior también fue decorado por el colectivo, además de diseñar objetos y ropa que se pusieron a la venta. Desgraciadamente la falta de licencia municipal y las quejas de los vecinos llevaron a la desaparición del exterior y, por otro lado, la deficiente gestión al cierre del negocio

Y en el otro, se encuentra uno de los grandes proyectos de George Harrison, la película Wonderwall, muy al estilo de la época. Con Jane Birkin como protagonista, Harrison esparramó su gusto por la música india en su banda sonora, dando pie a un collage psicodélico en tres dimensiones y donde El Loco ayudó dejando su firma en el diseño de la escenografía.

Pese a todo este éxito, The Fool tuvo un chasco con los Beatles, una obra que de haber prosperado podría haber pasado a la historia de la música pop. O no, quién sabe. La cuestión es que se les encargó el diseño del que sería su siguiente álbum, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Marijke Koger realizó un boceto de un imponente paisaje que por su tamaño podría utilizarse en una doble portada, tanto interior como exterior. El resultado, de sobra conocido aunque no por ello menos interesante (y homenajeada hasta la saciedad), es la obra de Peter Blake. Con todo, algo quedó en este álbum, una reminiscencia que puede verse en la funda interior del disco de la época, poca cosa porque luego desapareció, pero ahí está.

Rematando. The Fool representa a esa segunda parte de los sesenta en el diseño tanto como los Beatles en la música o Raquel Welch en el cine del momento. Sus impactantes y esotéricos conceptos en la imagen, llenos de exotismo y color fueron la parte visual de un movimiento cultural irrepetible. Lo triste de este colectivo es que prácticamente su obra ha caído en el olvido, incluida su exigua pero atractiva música.

Como paralelismo y dato anecdótico, es curioso ver como la colorida fachada de la boutique Apple sufrió un cambio de importancia tras su desaparición a un blanco luminoso, similar a lo que pasó entre el octavo disco de la banda, Sgt. Pepper's, y el siguiente, el denominado por todos White Album.

domingo, 1 de febrero de 2026

IMAGES OF A WOMAN

 Autores: George Harrison, John Lennon, Paul McCartney y Ringo Starr

Edición: 1966
Tamaño: 75 x 100 cm aprox.
Formato: Papel artístico japonés
Portada: Color


Dicen que todo (o casi todo) lo que tocaban los Beatles lo hacían de oro, y hay quién dirá que es una exageración, y seguramente tendrán razón. Pero algo así es lo que pasó con este, en principio, sencillo pasatiempo realizado en Japón y que terminó valiendo en subasta en la conocida casa Christie’s, nada menos que 1.744.000 dólares.

A mediados de 1966, el grupo hizo escala en Tokyo para realizar cinco conciertos en el Nippon Budokan, un reconocido centro de artes marciales y muy venerado en Japón. Este hecho desató las iras de muchos fundamentalistas que creían ver un insulto en el uso de este espacio para un concierto de rock y los Beatles llegaron incluso a recibir amenazas, teniendo que ser fuertemente vigilados por las fuerzas de seguridad del país y custodiados de manera casi permanente en el hotel Hilton durante su estancia. Entre todas las personas que pasaron por esta prisión casi obligada estuvo el promotor Tats Nagashima, quien llevó como obsequios material de pintura y papel. El enclaustramiento, unido al aburrimiento, les llevaría a hacer uso de estas herramientas, y los cuatro se pusieron a pintar un lienzo a cuatro manos (u ocho manos, según se vea). Cada Beatle comenzó por una esquina, trabajando hasta el centro, donde se encontraba una lámpara que sujetaba el papel para que no se enrollase, al tiempo que iluminaba la escena. El resultado es una obra abstracta de gran colorido, elaborado con acuarelas y acrílicos, con predominio del rojo y negro. Todo muy intenso. Las firmas de los cuatro Beatles aparecen en el espacio central que dejó la lampara al retirarla una vez acabada la obra.

El primer propietario fue el presidente del club de fans japonés, y cada vez que posteriormente pasó de manos su precio fue engordando. Para darle más carnaza a la pintura de marras, un periodista quiso ver unas partes femeninas en el cuadrante pintado por McCartney, con lo cual se disparó su precio. Casi un 1.100.000 euros. Y además ya se le dio nombre: Images of a Woman. 

Rematando. Va a ser verdad que todo lo que tocaban o hacían lo convertían en oro. Hay que ver qué arte tenían estos chicos.

sábado, 17 de enero de 2026

THE BEATLES ILUSTRATED LYRICS 2

 Autor/es: Allan Aldridge y Otros

Edición: 1971
Páginas: 128
Tamaño: 30X19,5
Formato: Tapa Blanda
Interior: Blanco y Negro-Color
Editorial: MacDonald
Idioma: Inglés

Tras el gran éxito del primer volumen, no mucho después, se publicó un segundo en la misma línea. Se aportaron más canciones de los Beatles, casi noventa, desde temas que cedieron a otros como Peter & Gordon, Billy J. Kramer And The Dakotas, Cilla Black, Badfinger... hasta el último disco publicado por el grupo y creaciones de John Lennon en solitario.
Algunos de los artistas ya aparecieron en el primer volumen como, lógicamente, el propio Aldridge, Michael McInnerney y Philippe Mora.
Al igual que en el primer tomo hay algunos artistas que destacan por su importancia y aportación a esta obra:
  • Peter Vos, holandés; muy conocidos sus dibujos a tinta sobre todo de pájaros y su Metamorfosis.
  • Barbara Nessim, americana; diseñadora y gran acuarelista.
  • Bob Pepper, americano; diseñador de portadas de discos y libros, sobre todo de ciencia ficción.
  • Shiro Tatsumi, japonés, pintor de escenas surrealistas y alucinatorias.
  • Jan Lenica, polaco; su obra amplia y variada fue de lo más vanguardista de la época.
  • Candida y Deirdre Amsden, británicas; pintoras e ilustradoras.
  • Ralph Steadman, británico; ilustrador de portadas de rock y caricaturas políticas muy agresivas para revistas satíricas.
  • Tiger Tateishi, japonés; ilustrador, dibujante de caricaturas y manga surrealista o sin sentido muy colorido.
  • Tony Meeuwissen, britanico; ilustrador del mundo animal real y ficticio.
  • Don Iván Punchatz, norteamericano; portadista de libros, sobre todo de ciencia ficción, surrealista y enigmático.
  • John Alcorn, estadounidense; diseñador e ilustrador muy colorista y de trazo fino.
  • Michael Foreman; ilustrador, conocido sobre todo por sus cuentos infantiles.
  • Mike McInnerney; de Liverpool; ilustrador y editor de arte conocido, entre otros, por la portada de Tommy para The Who.
  • Hans Georg Rauch, alemán; ilustrador y caricaturista de reconocibles obras sobre todo con tinta..              
Otro dato a destacar es que aparecen más artistas femeninas que en la primera parte. Además de las mencionadas, encontramos a Edda Köchl, Judy Lockie, Marcia Herscovitz, Patricia Bennett...        En cuanto a las obras publicadas prevalece el blanco y negro frente al color, cuestión curiosa.

Rematando. El libro en sí es un complemento al primero, cuestión más discutible es si algunas de las obras que acompañan a las canciones tengan que ver con ellas. El arte es totalmente subjetivo y queda al ojo del artista su interpretación. En cualquier caso es un reflejo del movimiento artístico del momento y digno a tener en cuenta.