INTRODUCCIÓN

Los Beatles supusieron un fenómeno asombroso en el plano musical, además de sociológico, totalmente innegable. Así mismo, eso influyó y se t...

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viernes, 22 de mayo de 2026

RENAISSANCE MINSTRELS (Juglares del Renacimiento)

Autor: Fabio Traverso

Edición: 1969
Tamaño: 60 x 60 cm aprox.
Portada: Color
Formato: Papel
Referencia: CA601
Editorial: Celestial Arts

Al abordar esta obra nos surgen muchas preguntas, de las cuales vamos a encontrar pocas respuestas y solo algunas certezas que quizás no nos den la suficiente satisfacción. En cualquier caso, veamos hasta dónde llegamos.

A finales de los sesenta aparece en California la editorial Celestial Arts, encuadrada en el movimiento contracultural y cuya producción literaria se dirigía en tal sentido, esto es, de corte político, new age, underground... amén de otras de carácter musical como carteles de grupos de rock. A partir de 1979 pasará varias veces de manos hasta llegar a Random House en 2009, y aún está en activo. Entre la diversa producción de Celestial Arts aparece en 1969 un póster realmente original y llamativo en el que nos encontramos con unos Beatles al más puro estilo renacentista de título Renaissance Minstrels, y aquí es donde nos empezamos a hacer preguntas de dudosa contestación: ¿Cómo se les ocurrió semejante relación?¿Quién es el autor?¿Cómo esta obra llegó a ser portada de varios discos piratas?¿Qué pinta Caravaggio en todo esto? Empezaremos por esto último puesto que es de las pocas cosas claras que tenemos.

El pintor italiano Michelangelo Merisi da Caravaggio es uno de los mayores representante del claro-oscuro o tenebrismo en el barroco de su país y suya es una de las obras insignes de este estilo, La vocación de San Mateo; óleo que representa el instante en que Mateo es llamado por Jesucristo para seguirle. En ella, excepto el Señor, el resto de los personajes están ataviados a la moda italiana del momento. Quizá por ello, varios siglos más tarde el artista Fabio Traverso toma dicha obra de inspiración, de hecho solo una parte del original, para plasmar a los cuatro beatles en otra de naturaleza totalmente distinta y a la que titula Juglares del Renacimiento. Pasamos de una obra de carácter religioso a una de corte seglar.

En segundo lugar, decimos que el artífice de esta versión es Fabio Traverso porque así lo indica en la propia lámina, pero ¿Quién es este señor? Es difícil encontrar algo que nos ilumine sobre él. Sí podemos decir que hubo un músico italiano de mismo nombre y que en el mismo año que nos ocupa publicó un sencillo en la discográfica Carisch, aunque tampoco sabemos si tuvo mucho éxito y si fue más allá en la música. ¿Es el mismo Fabio el músico italiano y el creador de esta obra? Lo que sí que es cierto es que el diseño de ese sencillo fue realizado por el propio Traverso. Además, es más posible que un diseñador italiano en los E.U.A. de los setenta conozca el cuadro de Caravaggio que un señor de California (con todos los respetos hacia estos). Por todo ello ¿coincidencia? Todo es posible.

Otra cuestión a destacar es cómo apareció este dibujo como portada de una serie de discos piratas de los Beatles en el año 1970 y siguientes en varios sellos como Renaissance Records y Trade Mark Of Quality (de esta última ya aquí) en los que se incluían canciones de cualquier época del grupo aunque sobre todo de sus últimos discos, amén de tomas descartadas y temas que aparecieron en los primeros discos en solitario de los ex-beatles.

Y hay un último dato curioso ¿cómo es que aparece este póster en uno de los clásicos del cine de los setenta? Efectivamente, en la famosa Rocky de Sylvester Stallone lo podemos ver en el minuto 47 detrás del entonces desconocido actor.

Rematando. Interesantísimo dibujo, más por la gracia que pueda tener de unos Beatles reconvertidos en personajes del renacimiento que otra cosa. Es verdad que estas obras hoy en día con la IA son muy fáciles de hacer pero en los setenta no era así. Además, hay que reconocer la vista que tuvo el autor para transportarlos a semejante cuadro.

viernes, 24 de abril de 2026

TODO MAFALDA

Autor: Quino

Edición: 1999
Páginas: 664
Tamaño: 32x23
Formato: Tapa Dura
Interior: Blanco y negro
ISBN: 9788426445735
Editorial: Lumen

La génesis de Mafalda va casi paralela al nacimiento y auge de los Beatles, muy en consonancia con su creador Quino, gran fan del grupo. Ya en 1962 la niña fue sacando la cabeza (como Love Me Do, el primer éxito de los de Liverpool) a raíz de una publicidad de electrodomésticos de corto desarrollo. La siguiente vez que Mafalda aparece es en 1964 (en plena Beatlemanía), haciéndolo ya de manera oficial y en formato tira, aunque irá discurriendo por diversos medios escritos en Argentina y medio mundo hasta su desaparición en dicho formato en 1973.

Las referencias al grupo por parte de Mafalda y sus amiguitos son constantes, lo que demuestra la influencia de los Beatles en todo el mundo. Quizás, y aparte de la música, el eslabón más fuerte entre ambos era el sentimiento de búsqueda de un mundo mejor, siempre tan utópico. Y así, al igual que los Beatles son embajadores de dichas ideas, ella quiere ser traductora en la ONU para mejorar las relaciones entre países antagónicos. Ahí es nada. Con todo, Mafalda representa la búsqueda de un mundo mejor, más igualitario y democrático, que lucha por los derechos de la Mujer (sí, con mayúscula) abiertamente y que aspira a vivir en paz (pese a Manolito).*

Y aunque Mafalda es todo Quino, Quino no solo es Mafalda. Hay más y muy bueno. Joaquín Salvador Lavado Tejón es uno de los grandes iconos de la cultura argentina. Su carrera como dibujante comienza en los años cincuenta, a través de páginas de humor con las que terminará consiguiendo bastante éxito, y poco después aparecerá Mafalda, entrelazando ambos trabajos hasta que deja de dibujar a la niña en 1973 y solo realizará sus páginas de humor que se publicarán en diarios, semanarios y revistas de medio mundo.

Su estilo es inconfundible. Su humor gráfico se caracterizaba por ser inteligente, mordaz y sutil a partes iguales, surrealista y caricaturesco, muchas veces reivindicativo o crítico con la sociedad o con el mundo en general, y en muchas de su páginas no necesitaba palabras para llevar al lector a donde él quería. En cuanto al dibujo, generalmente, es de trazo sencillo y limpio. El blanco y negro absoluto se encuentra en todas sus obras, partiendo del lápiz y terminando con tinta china, y cuando realizaba humor gráfico casi siempre en formato grande y a través de escenas.

Salvo error, la primera mención a los Beatles en el mundo de Mafalda fue:

Pero son unas cuantas tiras en las que aparecen, ya sea de manera directa o indirecta. Y sin necesidad de entender el idioma:


Y aunque a alguno no les guste son seres fabulosos:


Resumiendo. No haber leído a Quino es perderse a uno de los mejores humoristas gráficos. No haber leído a Mafalda es no haber pasado momentos de disfrute y felicidad, de risas, y también de abrir los ojos a otras miradas, y, sobre y pese a todo, creer que este mundo puede ser mejor. Y siempre con una sonrisa. Por todo esto, la lectura de Mafalda debería ser obligatoria en los colegios. Qué mejor que aprender valores sonriendo.


*Extraido de fer-unmundodiferente.blogspot.com/2011/08/mafalda-y-yo.html

domingo, 15 de marzo de 2026

ANDY WARHOL

 Autor: Andy Warhol

Edición: 1969-1986
Tamaño: Variados
Portada: Color
Formato: Lienzo

Si algo funciona no lo cambies. O mejor dicho, si algo se vende —y muy bien, por cierto— repítelo hasta que te canses, o simplemente cámbialo de color y sigue. Probablemente estas son unas de las máximas más conocidas de Andy Warhol en su obra: repetición y color. Y entre sus ambiciones personales hacerse de oro, ser rico y famoso. Warhol consiguió vender su obra fantásticamente, gracias a su labia y a caer bien a la sociedad pudiente en la que consiguió meter la cabeza. Sus quince minutos de fama duraron varias décadas muy bien aprovechadas por su parte.

Es verdad que todo esto es simplificar mucho la trascendencia y el éxito de Andy Warhol en el Arte Pop. También es cierto que es de esos personajes amados y odiados a partes iguales, así que su éxito depende de quien lo juzgue. En cualquier caso es una figura controvertida pero que llenó, o creó, un hueco vacío en el mundo del arte.

Andrej Warhola, estadounidense de origen eslovaco, tuvo una infancia dura por enfermedad, lo que según él fue esta circunstancia la que le llevó a ser aquello en lo que se convirtió años después, plantando su base artística. Fue estudiante de arte y en los cincuenta comienza su carrera profesional en la ilustración comercial. De manera bastante rápida se fue haciendo un nombre en el sector para diversas firmas como Miller, Columbia Records, Vogue... Fue desarrollando e incorporando diversas técnicas y estilos en su arte como el dibujo, la pintura, la fotografía, la serigrafía, la línea seca, lo abstracto... llevándole todo ello hacia el bum de su obra en los sesenta y setenta con sus famosos cuadros basados en la repetición y el color, en un supuesto intento de crítica de la sociedad de consumo y el arte banal que, pese a ello, le haría ganar mucho dinero: las sopas Campbell, Marilyn, Elvis, el dólar... Entre todas estas cosas, además, fundó su famosa The Factory que sirvió al impulso de su propia producción artística en masa y fue centro de reunión de los artistas y famosos de la época, lugar de nacimiento de una de las bandas más influyentes del rock, The Velvet Underground, y en la que se rodaron decenas de películas. En los ochenta su arte se fue reduciendo en diversidad por varios motivos, sobre todo problemas de salud y las consecuencias de un intento de asesinato años antes, y trabajó mas en los retratos, muchos por encargo, hasta su fallecimiento en 1987. Controvertido o no, está considerado uno de los artistas básicos del Arte Pop.

Al margen de la relación de mecenazgo o producción que tuvo Warhol con The Velvet Underground, es conocida la conexión con algunas de las celebridades del rock, Mick Jagger y Rolling Stones, Jim Morrison, David Bowie, Bob Dylan... y, obviamente, entre todos esos grandes nombres se encontraban John Lennon y Yoko Ono, porque la escena artística del Nueva York de los sesenta y setenta fue muy intensa y aglutinó a la mejor del arte del momento en todas sus variantes.

La relación artística entre Warhol y Lennon, y con los Beatles, quedó patente a lo largo de los años en diversas obras. La primera que encontramos es de 1969. War Is Over es una serigrafía sobre lienzo creada a medias con un supuesto pintor italiano llamado Pietro Psaier, que al parecer fue uno de los muchos artistas que pasaron por La Factoría pero del que realmente se duda de su existencia y que, por lo tanto, no se sabe si en verdad lo hizo el tal Psaier o fue uno de los muchos inventos del maestro para quedarse con el público.

La segunda, aunque infructuosa para Warhol, fue Imagine. Lennon y esposa se pusieron en contacto con él para que realizase la portada de lo que sería el segundo álbum del ex-Beatle en 1972. Tras unas primeras fotografías para ir dando cuerpo al trabajo, supuestamente, el concepto no terminaba de gustar a la pareja por lo que terminaron por hacerlo ellos mismos, o más concretamente Yoko Ono. Curiosamente el resultado tenía mucho de lo que quería hacer Warhol. Aquí nos encontramos con discrepancias en cuanto a la autoría, no ya del resultado final, sino del concepto en sí.

En 1980 se lanzó un libro sobre el grupo titulado sencillamente The Beatles. Escrito por Geoffrey Stokes y acompañado de innumerables fotografías, tenía entre sus aspectos más llamativos la creación de la portada por parte de Andy Warhol. Este tomó como punto de partida unas fotos de Dezo Hoffmann, autor de muchas instantáneas de la primera época del grupo y curiosamente eslovaco como Warhol, a las que realzó perfilando los rostros y aplicó en bloques colores fuertes y primarios según su conocido estilo.

La última conexión, nuevamente con John Lennon, se produjo en 1986 cuando Yoko Ono le pidió que realizará la portada del disco que se convertiría en Menlove Ave. Partiendo de una foto tomada antes del asesinato del músico, y del que realizó una de sus conocidas series, muestra un estilo muy similar al que practicó con las fotos de Hoffman para el libro The Beatles. Con ciertas diferencias se repite en la contraportada. Curiosamente fue uno de los últimos trabajos de Andy Warhol antes de su fallecimiento.

Rematando. Al margen de gustos propios, el arte de Andy Warhol, así como su legado, es indiscutible. Y como no podía ser de otra manera, era lógico que los caminos del artista y los Beatles terminaran cruzándose.
Para terminar, y dejando a un lado los Beatles, es muy recomendable ver los trabajos de portadas que hizo para Columbia Records. Francamente interesantes.

viernes, 13 de marzo de 2026

ELECTRONIC SOUND (Portada)

 Autor:  George Harrison 

Edición: 1969
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: WEB
Sello: Zapple 

¿Cómo definir el álbum Electronic Sound? Coges una maquinita nueva con muchas posibilidades musicales llamado moog, le vas sacando todos los sonidos que te permite y al mismo tiempo lo vas grabando. Y el resultado es este disco. La cuestión es que lo grabado nos demuestra solo las posibilidades del aparato, sin más. Otra cosa es el uso del mismo en un tema, canción o similar a modo de instrumento. Es lo que es.

Al margen de su contenido, y quizás más interesante, es su portada. Tampoco es que sea una maravilla pero es llamativa. Bajo unos colores fuertes que parecen acrílicos se muestran un par de escenas de corte naif realizadas por Harrison sobre acetato. En la portada intentó mostrar a Bernie Krause tocando el aparato de marras. Realmente es él el que crea los sonidos que aparecen en el disco, además de enseñar al Beatle su manejo. Y por si alguien no se había dado cuenta, la carita azul sonriente que hay debajo de Krause es George.

En la contraportada vemos otra escena que, según el autor, muestra el despacho de Derek Taylor (jefe de prensa en Apple), en un momento difícil, previo a los cambios que desembocarán en la desaparición del grupo. También aparecen representados Mal Evans y Neil Aspinall sobre la figura de Taylor, y Eric Clapton a un lado. Para darle a todo un aspecto más caótico, y evidenciar la situación, se pueden ver invertidos un retrato de un gurú y una ventana con el paisaje al revés. Y, por si no queda claro, los cuatro retratos alineados son los Beatles que estaban colgados en el despacho de Derek. Pura psicodelia todo.

Resumiento. Como todo en este mundo, el disco merece una escucha, quizás dos. El resto ya recae sobre el oyente. Pero lo que aquí tenemos es a George Harrison experimentando. Si debía haberse publicado ya es otra cosa. Con todo, es cierto que el aparato se utilizó posteriormente en muchos discos, incluido Beatles, con bastante acierto. Así que algunos dicen que esto es vanguardia. Es posible. También es probable que si se le añade alguna sustancia psicotrópica mientras se escucha, el resultado puede ser redondo. O no.


Gracias a https://archive.org

domingo, 8 de marzo de 2026

WONDERWALL MUSIC (Portada)

Autor: Bob Gill

Edición: 1968
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: WEB
Sello: Apple

Si se junta en un trabajo a Guillermo Cabrera Infante, George Harrison, Jack MacGowran, Jane Birkin, The Fool... se podría decir que lo que salga es bueno ¿no? Es posible. Pero tampoco es malo ¿o sí? Realmente, es distinto. Pues así es la película Wonderwall Music, distinta. Una película aparentemente de bajo presupuesto en el que se unen un guión (Cabrera Infantes) sobre un señor (Jack MacGowran) que se queda pillado de una chica (Jane Birkin) a la que espía a través de un agujerito en la pared, y todo ello con una escenografía pop muy propia de la época (The Fool), mientras suena la música de un Beatle (George Harrison). Ahí es nada.

La cosa es que le ofrecen a Harrison la posibilidad de hacer la banda sonora de la película mencionada y el tío, que no se arruga ante nada y ayudado por el arreglista y compositor John Barham, crean una interesante y arriesgada obra que tiene sus momentos. Aunque hay algún que otro que es para pegarles. El estilo básico de la b.s.o. de la película es la música india del que el entonces Beatle estaba aprendiendo cuanto podía y al que podemos nombrar como principal causante de su entrada en occidente y en la música rock. Hay algún otro momento que se sale de esto (con piano honky tonk, rock psicodélico...), pero en cualquier caso nos encontramos con un collage sonoro de predominio oriental.

La portada del disco es una muestra del contenido de la película, dos mundos totalmente distintos pero paralelos, el occidental y el oriental, unidos a través de un pequeño agujero. La obra es del diseñador e ilustrador neoyorquino Bob Gill al más puro estilo Magritte. Inicialmente la presentó sin ese ladrillo que falta en la publicación final, y fue George Harrison el que indicó que debería aparecer un hueco como un nexo entre ambos mundos, sin una separación estricta, tal y como se mostraba en la película. Al parecer no le hizo mucha gracia pero accedió. En la contraportada, John Kelly y Alan Aldridge, tomaron una foto del muro de Berlín y la retocaron en forma de esquina, dando como resultado una imagen totalmente inquietante y marginal. Y en el interior una foto de Harrison realizada por la gran Astrid Kemp (Kirchherr, para los amigos).

Sobre el autor Bob Gill, decir que tuvo una dilatada carrera como diseñador, ilustrador y escritor y unos años más tarde volvería a relacionarse con los Fab Four en el musical Beatlemania.

Rematando. La obra es genéricamente una representación del momento que se estaba viviendo. Un occidente en apertura, con un oriente que entra con fuerza y vitalidad impregnando la nueva escena. Una corriente de aire fresco. Y además encontramos art-noveau, pop art y demás novedades de los sesenta.

Musicalmente, son llamativos los temas Gat Kirwani, con un aire casi aflamencado; Party Seacombe, muy parecida a cierta canción instrumental de los Beatles; y Ski-ing con Eric Clapton.

En el aspecto interpretativo, la película tiene pocos diálogos pero Jack MacGowran, su protagonista es casi un mimo. Genial. Y Jane Birkin, pues eso. Sabe muy bien hacer de maniquí.

Y para terminar ¿qué tienen en común MacGowran y John Lennon?¿Es este el primer disco de un Beatle en solitario? Preguntas de trivial avanzado.

Gracias a https://archive.org

viernes, 6 de marzo de 2026

YELLOW SUBMARINE. Cómic 1969

 Autores: Paul S. Newman-José Delbo

Edición: 1968
Páginas: 64
Tamaño: ¿?
Formato: Tapa Blanda
Interior: Color
ISBN: 35000-902
Editorial: Gold Key/Western Publishing Company

Para acompañar el estreno de la película Yellow Submarine, se lanzó este cómic junto con mil cosas mas de merchandising, pero este en concreto es toda una sorpresa. Es distinto a cuanto se ha editado al respecto a posteriori por un hecho diferenciador de importancia. Al leer la historia se ven escenas que no habían aparecido en la película, ni en los distintos cómics o historias gráficas que se publicaron después, todos ellos fieles al film. La razón más plausible es que nazca de un primer borrador del guión de la película, con escenas que luego desaparecieron del resultado final y, por supuesto, con unos personajes y escenarios más retocados. 

El primer aspecto que llama la atención es que, pese ser lanzado en EUA por una editorial estadounidense, está lejos de tener un estilo americanizado al uso. Al contrario, el dibujante argentino José Delbo es bastante fiel a la idea original aunque ello no le impide darle su toque personal. Cuestión distinta es que pese a tener un color interesante, se pierde por la mala calidad del papel. Pero lo más importante, y llamativo, es que Delbo desarrolló el cómic si haber visto la película porque uno y otra se gestaron al mismo tiempo. Fue todo a través de los dibujos originales de Heinz Edelmann, lo que dice mucho y bueno del argentino. Por cierto, la fecha de impresión es 1968, aunque es más que probable que se publicase en los primeros meses del siguiente año.

El segundo elemento a tener en cuenta radica en la historia. Como se indicaba al principio se adapta bastante al original pero hay escenas nuevas, desarrolladas por el guionista Paul S. Newman que tienen su encanto. Si además tenemos en cuenta que la película es eminentemente musical, y que esto no puede trasladarse al cómic como debiera, implica un obstáculo a salvar.

Otra particularidad. Hablamos del dibujante José Delbo y el guionista Paul S. Newman, pero ninguno de los dos aparecen reconocidos como tales en la obra. Tal hecho era algo (desgraciadamente) normal en muchas publicaciones. Unos y otros eran poco menos que destajistas para las editoriales y, pese a ser los autores, sus nombres no aparecían, y si lo hacían no tenían prácticamente derechos sobre su creación.

José Delbo, pese a comenzar su carrera en Argentina y Brasil en los años cincuenta, fue en EE.UU. donde desarrolló sus principales trabajos para Dell Publishing, Gold Key, DC Comics y Marvel. El fue quien desarrolló la serie The Monkees, y superhéroes como Superman y Wonder Woman, y posteriormente Transformers, entre otros. Su actividad profesional es muy amplia.

Paul S. Newman, escritor neoyorquino muy prolífico, es conocido por su creación del Doctor Solar, su trabajo en la serie Turok y la adpatacion del Llanero Solitario, entre otros.

Entre ambos realizan, con todo, una obra distinta y original. Es verdad que hay escenas casi calcadas a la película, como cuando conocen a Jeremy, Hilary, o Boob... como se prefiera. Otras nada parecidas como la presentación de los cuatro Beatles a Old Fred; y otras que son totalmente nuevas, salidas de la imaginación de los autores del cómic: los mares de productos de consumo y el del cine, la era del hielo; personajes desconocidos como la bella Rita y la sexy sirena. Amén de la música: Mary had a little lamb... (guiño para McCartney)

Resumiendo. El cómic es una delicia vistas todas sus particularidades y es muy recomendable su lectura y disfrute. Todavía es posible hacerse con un ejemplar sin que suponga un excesivo roto en el bolsillo. Además no debe haber muchos sitios donde se pueda ver a Paul McCartney tocando la guitarra como diestro o a un dinosaurio que echa fuego por la boca. Pero todo es posible en Pepperland.

domingo, 1 de marzo de 2026

YELLOW SUBMARINE. La película

Autores:
-Director: George Dunning
-Guión: Lee Minoff, Al Brodax, Jack Mendelsohn y Erich Segal
-Animación: Robert Balser, George Dunning, Jack Stokes, Dennis Abey y Al Brodax
-Director artístico: Heinz Edelmann
-Efectos Especiales: Charles Jenkins

Edición: 1968
Duración: 87 minutos
Formato: Animación
Producción: Color
Serie: SHV 56160
Dep. Legal: M-30222-1999 
Estudios: MGM/UA/Apple

Érase una vez... o tal vez dos... Así comienza una de las películas más deliciosas, sugerentes, psicodélicas y musicales de la historia de la animación. Y todo gracias a los Beatles y, curiosamente, pese a ellos mismos (ya veremos el porqué). Igualmente llamativo es que la canción que da nombre a la película formó parte de Revolver, aparte de algunas más, que ya muestra en su portada el gusto de los Beatles por la ilustración y la psicodelia; y junto con el Sgt. Pepper, darán forma al film y a su vez al disco homónimo de la banda sonora, amén de alguna otra.

Es verdad que la idea de la película no partió de los Beatles y que ni ellos mismos cuando se les habló del proyecto estaban dispuestos a involucrarse ya que la opinión que les merecía The Beatles Cartoon no era precisamente positiva a sus ojos. Pero también es verdad que gracias a ellos y a un producto novedoso se consiguió romper con el monopolio de Disney en la animación del momento.

Todo surge, como tantas cosas, por obligaciones contractuales; y ya sabemos como las gastan los norteamericanos en el aspecto legal. El productor estadounidense Al Brodax, quien ya había trabajado con los de Liverpool en The Beatles Cartoon, tenía un acuerdo con Brian Epstein para la realización de una película de animación. El problema surge porque ni el grupo ni su mánager tienen la más mínima gana de llevar a cabo semejante proyecto. Brodax se pone serio y amenaza con una demanda legal por lo que los Beatles tienen que tomarlo en consideración. El contrato conllevaba la implicación del grupo en el film y al menos aportar cuatro canciones nuevas. Con todo, el proyecto tomó un cariz totalmente secundario para los británicos... hasta que vieron un primer pase de la película.

Puestos en marcha, Brodax pone al frente al director George Dunning quien también había formado parte de The Beatles Cartoon. Dunning hizo encaje de bolillos con el presupuesto que se le otorgó. Mientras que cualquier película de Disney costaba entre tres y cuatro millones de dolares e implicaba varios años de trabajo, al submarino se le dio un millón de dólares y un único año para su elaboración. Para conseguir terminar en tiempo, el director llegó a rodearse de más de 200 profesionales entre guionistas, dibujantes y animadores.

El guión parte de un esbozo de Lee Minoff, al cual Jack Mendelsohn, el propio Al Brodax (aunque realmente hizo poco) y sobre todo Erich Segal (creador de Love Story) fueron dando forma, siendo este último quien realmente más aportó a la historia. El problema surgió en cómo elaborar todo un guión partiendo de una canción y de la que ya había partes animadas terminadas. Engarzar todo ello fue un trabajo importante, especialmente para Segal. Entre todos desarrollaron un cuento apto para todos los públicos donde se escenifica la sempiterna batalla entre el bien y el mal, llena de gags, giros de palabras, buen humor (inglés por supuesto), tremendo por cierto en estas cuestiones el trabajo del poeta Roger McGough, y sobre todo muy musical, aunque esto último corresponde obviamente a los Beatles. 

Como director artístico, el ilustrador checo Heinz Edelmann, es probablemente quien le da el toque que todos conocemos de Yellow Submarine, construyendo un proyecto totalmente distinto a lo que predominaba en ese momento de la factoría Disney. Trabajó con una línea de diseño y una estética novedosa con raigambre en el art noveau y el surrealismo; y unos colores fuertes, llamativos, muy en la línea del pop art y la psicodelia. Así podemos ver la influencia de artistas como Toulouse Lautrec en la escenificación y el color de Lucy in te sky with diamonds; y de Dalí, en los personajes y figuras insólitos y extravagantes. También la aparición de personajes del cómic y del cine como Spirit de Will Eisner, Marylin Monroe y King Kong. Y por supuesto, y aunque no aparece en el film, la influencia del mundo onírico de Alicia en el País de la Maravillas y su creador Lewis Carroll es más que evidente.

Si a todo lo enumerado le sumamos la labor de Charles Jenkins con los efectos de animación, los efectos especiales, así como otros totalmente innovadores como el op art, el uso del rotoscopio, la pintura aplicada directamente sobre el celuloide, la mezcla de dibujos con personajes y escenarios reales... el resultado obtenido es de sobresaliente, suponiendo un antes y después en la animación con influencia directa en muchas series y películas de dibujos posteriores.

El resultado final, la suma del trabajo de unos y otros, muestra una perfecta unión entre la narración, la animación y la música. No son solo una sucesión de vídeos musicales, porque tengamos en cuenta que algunas de las letras de las canciones no tienen absolutamente nada que ver entre sí, pero aún así se consigue un conjunto cohesionado, y una película que fue considerada por los Beatles como una forma de saldar la obligación contractual con United Artists quedó realmente como una obra a la altura de la trayectoria del grupo.

Resumiendo. La película está bastante bien, es muy recomendable. Incluso podría haber pasado sin el cameo que hacen los fab four al final, pero se puede considerar como su firma al buen trabajo realizado a partir de su música. Así mismo, es interesante realizar varios visionados del film porque son muchos los pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos de primera. Y para finalizar, busquen el pequeño homenaje a sus supuestos enemigos los Rolling Stones. It's all in the mind, you know?

viernes, 27 de febrero de 2026

THE FOOL

Cuando se habla de The Fool (El Loco) muchos piensan directamente en la carta del tarot, antiguo juego de naipes. Pero bajo este nombre, y lo que representa, surgió en los sesenta un grupo de gran relevancia en el ámbito artístico, porque dicha carta representa el lado optimista y dinámico, con un significado espiritual, que lleva a enfrentar cambios sin tener tan en cuenta los riesgos, a ser emprendedor, a la búsqueda de nuevos conceptos... Y así se muestra este grupo. Ellos son parte importante de la nueva estética que aflorará a finales de los sesenta, de la trascendencia de la psicodelia a través de la imagen, del color, de la luz, de símbolos que se plasmarán de diversas formas a través de la innovación y la experimentación.

Los holandeses Marijke Koger y Simon Posthuma son los creadores del colectivo que se amplió poco después con su compatriota Yosha Leeger y el británico Barry Finch. Los dos primeros empezaron su actividad en Amsterdam, pasando posteriormente por Ibiza, desde donde dan el gran al salto a Londres gracias al fotógrafo Karl Ferris, entrando casi a saco en el Swinging London tan abierto a lo innovador. Se hacen un hueco importante en la escena artística gracias a sus ropas y diseños llenos de color, conociendo de esa manera a grandes personajes del momento, especialmente músicos. De tal forma, trabajarán para Cream, The Incredible String Band, The Hollies, Procol Harum, Move... y por supuesto, los Beatles. Pero antes de que empiecen con ellos, diseñaron para Brian Epstein programas de los conciertos de rock que el manager realizaba en el Teatro Saville, dejando patente su talento y originalidad.

Al margen del resto, The Fab Four supusieron el mejor altavoz para el trabajo de The Fool, puesto que no implicó solo creaciones en el ámbito estrictamente profesional si no que lo llevaron al personal con la decoración de objetos particulares de los cuatro músicos, trascendiendo más allá. En general, decoraron ropa, instrumentos musicales, parte de la casa de Harrison... de todo un poco. La ropa, por ejemplo, puede verse en la famosa retransmisión por televisión vía satélite Our World de 1967 en la que interpretaron All You Need is Love; y también en la película Magical Mystery Tour cuando, entre otras, representan I Am the Walrus. Así mismo dieron una vuelta plástica al piano y a una de las guitarras de John lennon.

Pero entre sus trabajos, quizás son dos los que trascendieron de forma más importante. Por un lado la fachada de la Apple Boutique, en Baker Street con Paddington, de gran renombre pero corto recorrido; un increible mural a su estilo, lleno de color y esoterismo. El interior también fue decorado por el colectivo, además de diseñar objetos y ropa que se pusieron a la venta. Desgraciadamente la falta de licencia municipal y las quejas de los vecinos llevaron a la desaparición del exterior y, por otro lado, la deficiente gestión al cierre del negocio

Y en el otro, se encuentra uno de los grandes proyectos de George Harrison, la película Wonderwall, muy al estilo de la época. Con Jane Birkin como protagonista, Harrison esparramó su gusto por la música india en su banda sonora, dando pie a un collage psicodélico en tres dimensiones y donde El Loco ayudó dejando su firma en el diseño de la escenografía.

Pese a todo este éxito, The Fool tuvo un chasco con los Beatles, una obra que de haber prosperado podría haber pasado a la historia de la música pop. O no, quién sabe. La cuestión es que se les encargó el diseño del que sería su siguiente álbum, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Marijke Koger realizó un boceto de un imponente paisaje que por su tamaño podría utilizarse en una doble portada, tanto interior como exterior. El resultado, de sobra conocido aunque no por ello menos interesante (y homenajeada hasta la saciedad), es la obra de Peter Blake. Con todo, algo quedó en este álbum, una reminiscencia que puede verse en la funda interior del disco de la época, poca cosa porque luego desapareció, pero ahí está.

Rematando. The Fool representa a esa segunda parte de los sesenta en el diseño tanto como los Beatles en la música o Raquel Welch en el cine del momento. Sus impactantes y esotéricos conceptos en la imagen, llenos de exotismo y color fueron la parte visual de un movimiento cultural irrepetible. Lo triste de este colectivo es que prácticamente su obra ha caído en el olvido, incluida su exigua pero atractiva música.

Como paralelismo y dato anecdótico, es curioso ver como la colorida fachada de la boutique Apple sufrió un cambio de importancia tras su desaparición a un blanco luminoso, similar a lo que pasó entre el octavo disco de la banda, Sgt. Pepper's, y el siguiente, el denominado por todos White Album.

domingo, 22 de febrero de 2026

NOT BRAND ECHH

Autores: Varios

Edición: 1967-69
Tamaño: 17,3 x 25,8 cm
Formato: Tapa Blanda
Interior: Color
Editorial: Marvel
Idioma: Inglés

¿Puede un tío que lleva una cacerola por casco en la cabeza, calzoncillos largos rojos y una toalla como capa ser un superheroe?, ¿acaso esto es serio? No, es Not Brand Echh. Hablamos de la revista que lanzó la propia Marvel a modo de autoparodia de sus personajes y, en seguida, de los de otras editoriales. Así, Stan Lee y su gente creó descerebrados como Charlie America (Capitán América), Fantastical Four (Cuatro Fantásticos), Bulk (Hulk), Silver Burper (Silver Surfer), Spidey-Man (Spider-Man). Ironed Man (Iron Man), Scaredevil (Daredevil)... y por supuesto con el que empieza esta entrada, Forbush Man. Y todos son unos auténticos majaderos. Así que serio no es, en realidad es bastante gracioso. Y lo llamativo es que pese a supuestamente venderse bien tuvo una escasa longevidad, 1967-69 y 13 números (hubo uno más en 2017), e incluso aumento de número de páginas (de 36 a más de 60). Pues pese a todo, desapareció y, aún así, los Beatles salieron en varios números en mayor o menor grado. ¿Serían ellos los culpables de su eclipse?, ¿o realmente sus creadores eran auténticos fans de los Beatles? Quién sabe.

Para esta revista se dieron cita algunos de los grandes de Marvel, empezando por Stan Lee y continuando con Jack Kirby, Gene Colan, Bill Everett, Mike Esposito... Pero además, nos encontramos con los que participaron directamente en las historietas relacionadas con los Beatles y que se relacionan a continuación:

  • Marie Severin es probablemente una de las artistas más importantes dentro de Not Brand Echh, participando en casi todos los números en distintas historietas y portadas como dibujante. Su labor proviene de lejos, comenzando en EC Comics en los años cincuenta como colorista junto a su hermano John Severin (quién también trabajó para la revista MAD) y posteriormente como dibujante en Atlas Comic, futura Marvel. Con esta ya bajo su nueva denominación hizo trabajos de colorista colaborando de nuevo (aunque no solo) con su hermano en algunas ocasiones y en los setenta, y de nuevo junto a John, desarrolló Kull the Conqueror; y también importante fueron sus aportaciones a personajes como Spider Woman y Howard el pato. Siguió con Marvel hasta los noventa dedicada especialmente a las líneas infantiles y posteriormente pasó a DC como colorista hasta prácticamente su retirada. En un mundo de hombres quizás no tuvo el reconocimiento que merecía.
  • Roy Thomas, guionista y editor que empieza su carrera en DC pero enseguida pasa a Marvel donde llegaría a ser redactor jefe. En los sesenta desarrolló, entre otros, Sgt. Fury and his Howling Commandos, y en los setenta cocreó el Hombre Cosa y tuvo gran éxito con Conan el Bárbaro y el desarrollo de las historias de los Defensores. En los ochenta alternó DC y Marvel y, a partir de los noventa, trabajó para otros medios.
  • Artie Simek se dedicó a la rotulación para Marvel desde mediados de los cuarenta hasta l975, año de su fallecimiento, dejando su impronta en grandes series como Los Cuatro Fantásticos, Spiderman, Silver Surfer, Capitán América...
  • Gary Friedrich, guionista de los sesenta reconocido por su revisión de Sgt. Fury and his Howling Commandos y junto a Roy Thomas creó Ghost Rider, personaje que le dio mucho éxito. Otros personajes que desarrolló fueron Capitán America y Capitán Marvel. A finales de los setenta prácticamente abandona el mundo del cómic.
  • Tom Sutton empieza sus primeros pasos con el dibujo a finales de los cincuenta pero no será hasta finales de la siguiente década cuando realmente se dedica a ello con Vampirella para Warren Publishing. Con Marvel dibujó las historias de Ghost Rider, Doctor Strange y El planeta de los simios. Con Charlton Comics en los ochenta hizo sobre todo historias de terror y para DC de misterio.
  • Irv (Irving) Watanabe fue el principal rotulista de Marvel durante toda la década de los setenta aunque también ha trabajado como ilustrador. Sus inicios fueron en los cuarenta y cincuenta con el tandem Biro/Wood y Lev Gleason.
  • John Verpoorten, entintador con Marvel desde 1967. Llegó a director de producción hasta su fallecimiento en 1977. Entre sus trabajos principales se encuentran Eternals y Capitán América.
  • Sam Rosen, junto a Artie Simek, son los que hicieron gran parte del trabajo de rotulación para Marvel en la década de los sesenta, aunque también trabajó para Archie Comics a mediados de dicha década.
  • Herb Trimpe, profesor de arte, dibujante y entintador que comenzó su carrera en Dell. A finales de los sesenta pasa a Marvel donde permanecería bastantes años y su gran éxito fue por El Increíble Hulk. Otras obras en las que trabajó fueron Los Cuatro Fantásticos y Los Defensores y es uno de los creadores de Lobezno.

Como se indicaba anteriormente, los Beatles aparecieron en varias ocasiones en Not Brand Echh:

Su primera aparición es en el número cinco, aunque no es intencionado por los creativos de la revista si no por el anuncio de la cadena de televisión ABC sobre la retransmisión los sábados de la serie The Beatles Cartoon.

La segunda es en el siete, historia titulada El origen de Stuporman, en el que un Ringo Starr ejerciendo de limpiaventanas de un rascacielos observa pasar a un aspirante a Superman que en realidad es Stuporman. ¿Es un pájaro tonto, es un avión Jefferson (Jefferson Airplane, guiño)...? Na, es solo Stuporman. ¿Y por qué aparece Ringo en esta escena? Quién sabe.
La historia es cosa de Roy Thomas, el dibujo de Marie Severin, así como la portada; y las letras de Artie Simek.

En el número ocho, en la historia ¡Cuidado con Forbush Man, hijo mío! Forbush Man intenta ser parte de los Echhs Men pero crea mas problemas que otra cosa y no lo quieren en el grupo. Al volver a casa otro grupo no tan famoso de corazones solitarios intenta reclutarle pero ante lo sucedido se le han quitado las ganas. El guion es de Gary Friedrich, lápices y tintas de Tom Sutton y letras de Artie Simek.

En el numero nueve, Boney y Claude, una nueva pequeña aparición donde les hacen ver que si quieren ser alguien deben incorporar al grupo un soplador de jarra como instrumento (algo lógico, dicho sea).
La historia es de Gary Friedrich, lápices y tintas de John Verpoorten y letras de Irv Watanabe.

En el doce, aparte de una recreación de la portada del Sgt. Pepper reconvertida en la banda del Sgt Furia con letras y todo en su contraportada, encontramos a Medusa (perdón, Medoozy) una fan de Ringo (perdón, Bingo) al que no logra pillar y ve escapar en pos de su esposa Maureen (digo, Murine).
Para Sgt. Fury's Lonely Hearts Club Band, el guion es de Gary Friedrich y los lápìces y tintas de John Verpoorten. En My Search for True Love!, la historia vuelve a ser de Gary Friedrich y los lápices y tintas de Tom Sutton.

Y por ultimo, en el trece aparecen como parte del disco Cheap Thrills de Janis Joplin, idea original de Robert Crumb. En este caso, el planteamiento es de Gary Friedrich, el dibujo y tintas de Herb Trimpe y las letras de Sam Rosen.

Entre todos desarrollan una obra muy vistosa al estilo cartoon clásico, de tipo cómico, muy divertido tanto en el dibujo como en las historias, con muchos gags y en el que ningún personaje queda a salvo.
De los colores no se sabe realmente quien hizo qué pero es posible que fuesen los mismos dibujantes u otros integrantes de producción de Marvel quienes los llevaron a cabo. Esto último era muy normal.
Aunque la estructura general de las historias es dos o tres líneas de viñetas por página y dos o tres viñetas por línea, es muy fácil que se rompa la disposición para el buen desarrollo de la narración que es, en general, muy dinámico y plagado de onomatopeyas, roturas de la cuarta pared y otros giros interesantes.

Rematando. Si al lector le gustan los cómics de superhéroes con mucho humor e ironía este es un buen ejemplo para disfrutar, con historias muy divertidas y un dibujo detallado donde se deja ver que Marvel era capaz de reírse hasta de sí misma pero sin rebajar la calidad. Lástima que durase tan poco.
Y si no gusta a alguno, pues ya lo expone la revista en su portada: "¿Quién dice que un cómic tiene que ser bueno?".

viernes, 20 de febrero de 2026

SAMEDI JEUNESSE

Autor: Jaime Vallvé

Edición: 1965. Reedición: 1967
Páginas: ¿?
Tamaño: ¿?
Formato: Tapa Blanda
Interior: Blanco y Negro
Editorial: Editions du Samedi
Idioma: Francés, danés, sueco y noruego

¿Qué pueden tener en común cuatro revistas de cuatro países distintos? Pues mucho más de lo que se pudiera pensar. Empecemos por el principio. De 1957 a 1976 se publicó en Bélgica la revista mensual infantil Samedi Jeunesse que realizaba sus publicaciones en blanco y negro, aunque en su última etapa apareció en color. No era una revista de gran calidad en el papel, de hecho muchos de sus números no se han conservado bien, pero sí sus historias, generalmente reediciones cuya procedencia eran europeas y norteamericanas. Entre estas se encontraba la agencia danesa PIB, quien les proveía de contenidos, además de a otras publicaciones. Por aquel entonces se encontraba en nómina el catalán Jaime Vallvé, ilustrador de mucho éxito en diversos países.
Pero ¿cómo llega Vallvé hasta aquí? Pues tras estudiar en la Academia de Bellas Artes de Barcelona y más tarde en la Sorbona, trabajó en España hasta casi los treinta años para diversas publicaciones. Se traslada a París donde firmó para revistas como Spirou, además de adaptaciones de clásicos como Los Tres Mosqueteros para otras, y poco después a Dinamarca donde se afinca y sus trabajos tomarán más relevancia y serán editados en media Europa. Entre sus obras podemos encontrar la serie Eddie Constantine, Johan Vilde y, el que está entre sus trabajos más reconocidos, su aportación a la serie The Phantom, en su adaptación para los países nórdicos. Entre sus diversos trabajos para PIB, Vallvé realizó una serie biográfica dedicada a los Beatles, en blanco y negro con textos a pie de viñeta y que se publicó en Samedi Jeunesse (1965) en su número 93.

Como se indicaba antes, un factor que se ha producido constantemente en el mundo editorial son las reediciones, y el mundo del cómic no podía ser menos. A finales de los sesenta aparece en Suecia, Dinamarca y Noruega una publicación que, si bien su nombre era distinto para cada país, el contenido era prácticamente igual. Se nutría de muchas historias del cómic franco-belga, como Tintín, Astérix, Lucky Luke... Así, nos encontramos con Banggg, en Suecia y publicado por Hemmets Journal; Fart og tempo en Dinamarca, editado por Gutenberghus (hoy Egmont); y Tempo, revista aparecida en Noruega. Fart og Tempo duró diez años aunque de manera discontinua, algo similar a su homóloga Noruega; y Bang duró en torno a un año y volvió a aparecer tiempo después aunque sin mucho éxito.
Aquí es donde encontramos el nexo con la belga Samedi Jeunesse. La serie sobre los Beatles de Jaime Vallvé fue reeditada dentro de una sección denominada Un relato documental en dichas revistas.

Rematando. La historia narrada no tiene desperdicio. Se juntan algunos datos ciertos con muchos totalmente fabulados, dando pie a una biografía que como historia humorística es única. En cuanto al dibujo nos encontramos con otra cosa. Sin ser un trabajo excepcional no deja de ser interesante, aunque muchas de las viñetas estén tomadas de fotos. Nos muestra otra visión ilustrada de los Beatles en vida del grupo, aunque con una narración surrealista.

domingo, 15 de febrero de 2026

MAGICAL MYSTERY TOUR (Disco)

 Autor/es: The Beatles. Dibujos: Bob Gibson

Edición: 1967
Páginas: 12
Tamaño: 7", EP, 45 RPM
Formato: Tapa Dura
Interior: Color
ISBN: B. 38514-1967
Editorial: EMI-ODEON


En 1967, tras la muerte de Brian Epstein, los Beatles trataban de retomar sus vidas y sus carreras. Epstein siempre había sido el faro que alumbraba el devenir extramusical del grupo y tras el suceso parecía que habían perdido el rumbo. Paul McCartney tomó parte de esa responsabilidad y propuso realizar una película definible como avant-garde o vanguardista, casi revolucionaria para la época. La cuestión es que partían de una base muy rudimentaria, no había guión, las escenas se preparaban y grababan sobre la marcha dando a los intérpretes total libertad de acción. El resultado fue Magical Mystery Tour, una cinta de casi una hora de duración que en su día fue muy maltratada por la crítica que, casi como todos, esperaba bastante más de un grupo como los Beatles. La historia es bastante chocante por su simpleza e irregularidad y una mezcla de surrealismo y psicodelia bastante naif. Lo realmente llamativo y digno de ellos fueron las canciones interpretadas, de hecho algunas de ellas se convertirían en clásicos del grupo como I am the Walrus y The Fool on the Hill.

A finales de dicho año se lanzó en Reino Unido un disco que llevaba el mismo nombre que la película y que recogía las canciones de esta. Como no podía ser de otra forma por parte de los Beatles su presentación fue novedosa, en formato ep doble dentro de un gatefold o portada desplegable y acompañado de un libreto de 24 páginas con fotos y dibujos, además de las letras de las canciones. Las instantáneas fueron tomadas por el fotógrafo John Kelly durante el rodaje, quien posteriormente realizaría también los retratos que aparecieron en el Álbum Blanco. Por su parte los dibujos los llevó a cabo Bob Gibson, un caricaturista y diseñador británico que había trabajado anteriormente con los Beatles para su revista The Beatles Monthly, tanto con alguna portada como con dibujos interiores.

El libreto intercalaba las fotos de Kelly con los dibujos de Gibson, y a modo de storyboard, las ilustraciones de este último mostraba escenas de la película con el texto, escrito por Tony Barrow, en su parte inferior a modo de tira cómica. Cada viñeta, recargadas y llenas de detalles, muestra un estilo muy caricaturesco y divertido, surrealista a la manera de la película, y en color. Este hecho también se puede ver (pero sin color) en el cartel que se utilizó para promocionar el film en periódicos como Record Mirror y New Musical Express.

En resumen. La calidad de la película queda totalmente a discreción del espectador. La diversión a veces se te puede ir de las manos, incluso aunque seas Paul McCartney. No todo (pero sí bastante) cuanto hacían los Fab Four era maravilloso, lo que no quita valor al hecho de pretender abarcar otros aspectos artísticos. Cosa distinta es su banda sonora, así como la presentación inicial del disco en ep en Reino Unido, un valor añadido en el que los Beatles sí acertaron al dotarlo de un artwork atractivo, cuestión totalmente novedosa en el mundo musical hasta ese momento

En EEUU el lanzamiento inicial fue en lp, añadiendo varias canciones que habían parecido en sencillo y el libreto. Posteriormente se relanzaría en este formato para todo el mundo, perdiéndose el trabajo artístico ilustrado que acompañaba al disco y lamentablemente parte de la gracia del mismo. Adiós al viaje mágico y misterioso y a los cuatro o cinco magos.

viernes, 13 de febrero de 2026

A COLLECTION OF BEATLES OLDIES... BUT GOLDIES! (Portada)

Autor: David Christian

Edición: 1966
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: Vinilo
Referencia: 056-1042581
Sello: EMI-Odeon


En Gran Bretaña se hace referencia a las viejas canciones denominándolas Oldies. Si encima estas tuvieron éxito se las tienen como Golden Oldies. Así apareció en 1966 el primer recopilatorio de éxitos de los Beatles que englobaba algunos de los bombazos lanzados en single, amén de otros encuadrados en álbumes. De tal manera, tenemos entre otras: From Me To You, We Can Work It Out, Help!, Can’t Buy Me Love, I Want To Hold Your Hand, Yesterday... La única canción inédita en Reino Unido era Bad Boy, lanzada en Beatles VI en EUA.

De esos golden oldies entendemos que surgió la idea de unir Beatles y años 20 y 30 con éxitos "antiguos", aunque realmente solo habían pasado algo más de tres años desde el lanzamiento de su primer lp. También es verdad que ya empezaba a haber rumores de separación y que los grupos de música en esta época duraban menos que un caramelo a la puerta de un colegio, y que el grupo no tenía un disco preparado para lanzar en la campaña navideña y había que seguir explotando la gallina de los huevos de oro, por si acaso. Si sumamos lo indicado al principio vemos esa estética plasmada en la portada de este disco, con esa vestimenta elegante y aire de los locos años veinte, y que vuelve a resurgir en los años sesenta pero dotado de un modernidad totalmente apabullante y llena de color plasmada en la figura principal. Así que debemos decir que si nombramos este disco es decir Carnaby Street, porque representa el lugar donde surgió el Swinging London que aunaría dicha moda y la cultura del momento. Y, por supuesto, los mayores exponentes de todo esto serán los Beatles. Hemos de añadir que es la primera portada en la cual no aparecen representados los Beatles, aunque hay quién dice que lo están en el lado izquierdo, vestidos a la manera gansteril alrededor de un coche de época. 

El autor de la portada es el artista David Christian por encargo de Brian Epstein, datos ambos que aparecen en todas partes. Y nada más, porque no se encuentra más información sobre él. Hizo esta obra y debió desaparecer de la faz de la tierra. Es curioso que alguien que hizo una portada de los Beatles sea un perfecto desconocido. En cualquier caso es verdad que intentó plasmar esa unión entre los Beatles y la efervescente escena londinense, con una portada recargada y con colores fluorescentes o pastel, en la línea del pop-art, y casi ya presagiando la psicodelia. La carátula se remataba en su trasera con una foto del sempiterno Robert Whitaker (con una sola t, por cierto), tomada durante la gira por Japón en 1966; donde, por cierto, hicieron los chicos aquel famoso cuadro a ocho manos images of woman

Rematando. El disco es una joya musical. Cuántos habrían querido tener un grandes éxitos de tal magnitud gestado a lo largo de solo tres años. Y la portada es curiosa ya que refleja todo cuanto hemos indicado pero no está ni entra las más conocidas, ni es de las que más gusta a los fans. Como siempre, para gusto los colores.

PD 1. La portada mostrada aquí pertenece a una edición económica lanzada en los años ochenta a la que se le aporta un marco negro que solo sirvió para recortar la imagen original.
PD 2. ¿Se acuerdan de aquello de Paul is dead? Pues en esta portada tenemos más pistas que lo corroboran. O no.