Para acompañar el estreno de la película Yellow Submarine, se lanzó este cómic junto con mil cosas mas de merchandising, pero este en concreto es toda una sorpresa. Es distinto a cuanto se ha editado al respecto a posteriori por un hecho diferenciador de importancia. Al leer la historia se ven escenas que no habían aparecido en la película, ni en los distintos cómics o historias gráficas que se publicaron después, todos ellos fieles al film. La razón más plausible es que nazca de un primer borrador del guión de la película, con escenas que luego desaparecieron del resultado final y, por supuesto, con unos personajes y escenarios más retocados.
El primer aspecto que llama la atención es que, pese ser lanzado en EUA por una editorial estadounidense, está lejos de tener un estilo americanizado al uso. Al contrario, el dibujante argentino José Delbo es bastante fiel a la idea original aunque ello no le impide darle su toque personal. Cuestión distinta es que pese a tener un color interesante, se pierde por la mala calidad del papel. Pero lo más importante, y llamativo, es que Delbo desarrolló el cómic si haber visto la película porque uno y otra se gestaron al mismo tiempo. Fue todo a través de los dibujos originales de Heinz Edelmann, lo que dice mucho y bueno del argentino. Por cierto, la fecha de impresión es 1968, aunque es más que probable que se publicase en los primeros meses del siguiente año.
Otra particularidad. Hablamos del dibujante José Delbo y el guionista Paul S. Newman, pero ninguno de los dos aparecen reconocidos como tales en la obra. Tal hecho era algo (desgraciadamente) normal en muchas publicaciones. Unos y otros eran poco menos que destajistas para las editoriales y, pese a ser los autores, sus nombres no aparecían, y si lo hacían no tenían prácticamente derechos sobre su creación.
José Delbo, pese a comenzar su carrera en Argentina y Brasil en los años cincuenta, fue en EE.UU. donde desarrolló sus principales trabajos para Dell Publishing, Gold Key, DC Comics y Marvel. El fue quien desarrolló la serie The Monkees, y superhéroes como Superman y Wonder Woman, y posteriormente Transformers, entre otros. Su actividad profesional es muy amplia.
Entre ambos realizan, con todo, una obra distinta y original. Es verdad que hay escenas casi calcadas a la película, como cuando conocen a Jeremy, Hilary, o Boob... como se prefiera. Otras nada parecidas como la presentación de los cuatro Beatles a Old Fred; y otras que son totalmente nuevas, salidas de la imaginación de los autores del cómic: los mares de productos de consumo y el del cine, la era del hielo; personajes desconocidos como la bella Rita y la sexy sirena. Amén de la música: Mary had a little lamb... (guiño para McCartney)
Resumiendo. El cómic es una delicia vistas todas sus particularidades y es muy recomendable su lectura y disfrute. Todavía es posible hacerse con un ejemplar sin que suponga un excesivo roto en el bolsillo. Además no debe haber muchos sitios donde se pueda ver a Paul McCartney tocando la guitarra como diestro o a un dinosaurio que echa fuego por la boca. Pero todo es posible en Pepperland.


