En Gran Bretaña se hace referencia a las viejas canciones denominándolas Oldies. Si encima estas tuvieron éxito se las tienen como Golden Oldies. Así apareció en 1966 el primer recopilatorio de éxitos de los Beatles que englobaba algunos de los bombazos lanzados en single, amén de otros encuadrados en álbumes. De tal manera, tenemos entre otras: From Me To You, We Can Work It Out, Help!, Can’t Buy Me Love, I Want To Hold Your Hand, Yesterday... La única canción inédita en Reino Unido era Bad Boy, lanzada en Beatles VI en EUA.
De esos golden oldies entendemos que surgió la idea de unir Beatles y años 20 y 30 con éxitos "antiguos", aunque realmente solo habían pasado algo más de tres años desde el lanzamiento de su primer lp. También es verdad que ya empezaba a haber rumores de separación y que los grupos de música en esta época duraban menos que un caramelo a la puerta de un colegio, y que el grupo no tenía un disco preparado para lanzar en la campaña navideña y había que seguir explotando la gallina de los huevos de oro, por si acaso. Si sumamos lo indicado al principio vemos esa estética plasmada en la portada de este disco, con esa vestimenta elegante y aire de los locos años veinte, y que vuelve a resurgir en los años sesenta pero dotado de un modernidad totalmente apabullante y llena de color plasmada en la figura principal. Así que debemos decir que si nombramos este disco es decir Carnaby Street, porque representa el lugar donde surgió el Swinging London que aunaría dicha moda y la cultura del momento. Y, por supuesto, los mayores exponentes de todo esto serán los Beatles. Hemos de añadir que es la primera portada en la cual no aparecen representados los Beatles, aunque hay quién dice que lo están en el lado izquierdo, vestidos a la manera gansteril alrededor de un coche de época.
El autor de la portada es el artista David Christian por encargo de Brian Epstein, datos ambos que aparecen en todas partes. Y nada más, porque no se encuentra más información sobre él. Hizo esta obra y debió desaparecer de la faz de la tierra. Es curioso que alguien que hizo una portada de los Beatles sea un perfecto desconocido. En cualquier caso es verdad que intentó plasmar esa unión entre los Beatles y la efervescente escena londinense, con una portada recargada y con colores fluorescentes o pastel, en la línea del pop-art, y casi ya presagiando la psicodelia. La carátula se remataba en su trasera con una foto del sempiterno Robert Whitaker (con una sola t, por cierto), tomada durante la gira por Japón en 1966; donde, por cierto, hicieron los chicos aquel famoso cuadro a ocho manos images of woman
Rematando. El disco es una joya musical. Cuántos habrían querido tener un grandes éxitos de tal magnitud gestado a lo largo de solo tres años. Y la portada es curiosa ya que refleja todo cuanto hemos indicado pero no está ni entra las más conocidas, ni es de las que más gusta a los fans. Como siempre, para gusto los colores.
