INTRODUCCIÓN

Los Beatles supusieron un fenómeno asombroso en el plano musical, además de sociológico, totalmente innegable. Así mismo, eso influyó y se t...

viernes, 27 de marzo de 2026

WILLIAM STOUT

 Autor: WILLIAM STOUT

Edición: VARIOS
Tamaño: LP
Portada: Blanco y negro/Color
Formato: Vinilo
Referencias: Varias
Sello: Trade Mark of Quality (TMQ)-Rhyno Records


El mundo de los bootlegs o ediciones piratas es inmenso y está lleno de curiosidades que a los coleccionistas de música les vuelven locos. Pero ¿qué son realmente los bootlegs? Hacen referencia a grabaciones no autorizadas por los artistas o las discográficas que, en general, corresponden a conciertos grabados por fans, grabaciones de estudio primarias o ensayos "robados" que pueden pasar de mano en mano por los propios aficionados o aparecer subrepticiamente en el mercado por discográficas no autorizadas. En cualquier caso, tal será el peso que llegarán a tener estas grabaciones que los autores terminarán por publicarlas oficialmente para contrarrestar las pérdidas de prestigio y, sobre todo, económicas que suponen.

Con todo, estos lanzamientos piratas han servido para dar a conocer mucho material inédito de los artistas más famosos, como Bob Dylan, Rolling Stones, Beatles, Elton John, Pink Floyd... envolviéndolos con carpetas atractivas y puestos a la venta a precios económicos, por lo que su éxito estaba garantizado. Es verdad que en este mundo de las ediciones piratas se encuentran auténticos fraudes pero también es cierto que es muy fácil dar con cosas muy interesantes.

Como indicamos, y al margen de la música contenida en la grabación, el envoltorio puede ser francamente atractivo, y más si los diseñadores de dichas portadas son artistas de talento. Entre los que se dedicaron a tamaño oficio se encuentra William Stout, firmante de algunos de los bootlegs más conocidos y, entre ellos, algunos relacionados con los Beatles. Pero ¿quién es William Stout?

Artista gráfico estadounidense que comenzó su carrera en el mundo de la ilustración a principios de los setenta y que ha trabajado en un amplio campo que va desde las portadas de discos, carteles de cine, diseño y, especialmente, la ilustración y el dibujo de corte paleontológico. Su trabajo en ilustración se puede ver en la revista Heavy Metal, así como sus diseños para Disney, Lucas Film, GameWorks... y sobre todo para Trademark of Quality, con quien consiguió fama en sus inicios llevándole a su desarrollo posterior. Y ¿qué es TMOQ?

Trademark of Quality es una discográfica pirata californiana de los setenta que lanzó muchos trabajos clandestinos de artistas famosos de aquella época. Inicialmente se publicaban en fundas blancas o monocolor y alguna ilustración pegada a estas. Con el tiempo se fueron distinguiendo por la calidad de las grabaciones presentadas, portadas interesantes o llamativas y vinilos de colores. Desde un principio, William Stout diseñó muchas de las portadas con un estilo original, provocativo y underground que ayudaron al éxito de los discos publicados, relacionando además el logotipo de TMOQ (un cerdo) con los artistas o dibujos realizados, caracterizándolos como tal. Así, de su mano saldrán distintas cubiertas ilustradas relacionadas con los Beatles o sus miembros. Solo en el año 1973 ilustró las siguientes portadas referentes al grupo:
  • Spicy Beatles Songs, donde se incluían actuaciones en la radio (especialmente la BBC) y tomas de entrevistas. Ref. TMQ 71076.
  • Hollywood Bowl 1964, grabación del concierto aparecido antes de la publicación oficial del At the Hollywood Bowl de 1977. Ref. TMQ 71065.
  • Virgin+Three (Get back sessions II), una parodia del Two Virgins de Lennon/Ono en su portada que incluye en su interior tomas descartadas del proyecto Let It Be. Ref. TMQ 71068.
Para 1976 concibió la portada de McCartney & Wings: Great Dane, correspondiente a un concierto grabado en el mismo año en Copenhague, Dinamarca. Ref. TMQ 8205/6

La relación de Stout con los Beatles no queda solo con TMOQ. Más tarde, en 1982 y de la mano de Rhino Records, especializada en sus inicios en reediciones y recopilatorios, diseñó la portada de BeatleSongs (ref. RNLP 803), un disco que contenía básicamente canciones de temática cómica sobre el grupo y que, pese a ser una parodia, causó revuelo debido a la inclusión de cierto personaje en la carátula que llevó a la retirada del disco.

Resumiendo. Hubo un tiempo en que solo a través de ciertas discográficas se podía escuchar más música de artistas y grupos de renombre de lo que oficialmente salía al mercado. Gracias a éstas se dieron a conocer numerosos conciertos grabados de extranjis, tomas alternativas y jam sessions hurtadas de los estudios de grabación y otras que hacían las delicias de los aficionados. Muchos de estos discos salieron al mercado con unos precios asequibles y unas portadas que llamaban la atención. William Stout fue el culpable de algunas de ellas, en las que supo demostrar un estilo propio, sugerente y que no deja indiferente. Todavía es posible encontrar algunas de estas grabaciones y a precios no muy excesivos.
Por supuesto, aunque huelga decirlo, los que suscriben no están a favor de la piratería pero hay que reconocer que muchos de estos productos tienen bastante gracia.


Agradecimientos:

viernes, 20 de marzo de 2026

RINGO (Portada)

Autor: Tim Bruckner-Klaus Voorman

Edición: 1973
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: Vinilo
Referencia: 1J 066-05492
Sello: EMI-ODEON (Apple)

Qué gran disco, qué grande su protagonista y qué grandes músicos le acompañan... pero qué portada tan poco... ¿agraciada? Es verdad que cuando se mira en profundidad, al detalle, se hace más interesante, pero en un primer vistazo echa un poco para atrás. El autor de la portada dijo que probablemente si el tamaño en el que lo creó hubiese sido más grande, la cosa hubiese tenido mejor resultado. En fin, eso nunca lo sabremos. En cualquier caso, no adelantemos acontecimientos. Vayamos al principio.

Tras sus dos primeros discos, en los que Ringo Starr se decantó por standars, primero de jazz y luego de country, el ex-beatle vuelve a componer, se reúne de grandes músicos, entre ellos sus compañeros de ese grupo famosillo en el que estuvo, y el tío logra el que puede ser uno de los mejores discos de su carrera. Aunque la composición no ha sido nunca uno de los puntos fuertes del batería, si dejas que los otros ex-beatles te firmen la mitad del disco, es difícil que la cosa salga mal. Y así fue, un disco con excelentes críticas y buenas ventas.

En cuanto al envoltorio del lp se dejó en manos de Alan Pariser, quien junto al fotógrafo Barry Feinstein, y el artista Tim Bruckner lo dieron forma. Al parecer la idea original era que Klaus Voorman realizase la portada pero no terminó de convencer lo que presentó. Así que Feinstein hizo una serie de fotografías en las que aparece Ringo en distintas poses, rodeado de las letras que conforman su nombre, y de entre ellas se eligió la que aparece en portada. En el montaje artístico, tras Starr aparecen todos los músicos (y algunos más) asomados en un palco de teatro, obra de Bruckner. Al parecer había un expreso deseo de Ringo Starr de que todos los músicos intervinientes apareciesen en la portada, y el resultado fue una especie de copia del Sgt. Pepper's, en chiquitito y a colorines, y que bien merece un detallado análisis. Aparecen figuras bien conocidas, otras no tanto y otras cuando menos curiosas. Coronando la portada aparece un lema reconvertido. Del "Dieu et mon droit" (Dios y mi derecho), divisa de la monarquía británica, pasamos al "Duit on mon dei" (Hazlo el lunes). La gracia proviene de uno de los íntimos amigos de Ringo y también músico Harry Nilsson. Harry, Ringo, Keith Moon y John Lennon formarían parte de uno de los grupos más cafres en las noches de Los Ángeles.

Al margen de este disco, las tres personas citadas que dieron vida a esta obra fueron algunas de las más influyentes en el mundo del rock:

  • Alan Pariser, tiene en su haber ser impulsor de uno los momentos más importantes de los sesenta, el Festival de Monterey. Además brilló como fotógrafo y fue mánager de Delaney and Bonnie and Friends.
  • Barry Feinstein fue el cronista fotográfico de la escena artística hollywoodiense y creador de algunas de las portadas del rock más reconocibles: Pearl de Janis Joplin, All Things Must Pass de George Harrison; y sobre todo por el trabajo realizado junto a Bob Dylan, desde The Times They Are a-Changin, The Band, libros... amén de otras para Rolling Stones y Eric Clapton.
  • Tim Bruckner es un reconocido escultor, sobre todo, por sus trabajos para DC y otras jugueteras como Hasbro y Mattel. Además como ilustrador destacó por su particpación en portadas de discos de Ray Charles, George Clinton y Cat Stevens.
Anteriormente indicábamos que Klaus Voormann fue elegido en un inicio para la creación artística de las portada pero fue desestimado. Aún así, en el disco primigenio se incluyó un folleto de 24 páginas con las letras y excelentes litografías en blanco y negro del alemán que, como siempre, demostró ser un gran artista.

Resumiendo. Un disco excelente con una portada cuando menos llamativa. Aquí sí que podemos decir que lo mejor está dentro del envoltorio. Por cierto, aunque fuese una broma incluir al querubín junto a Ringo ¿cual es la gracia? y ¿por qué los cuatro Beatles llevan mono? y ¿de quién es la mano con una copa que asoma a la derecha en la puerta de salida? y, finalmente, ¿no era más chula la portada original de Klaus Voorman? Para gustos los colores.

domingo, 15 de marzo de 2026

ANDY WARHOL

 Autor: Andy Warhol

Edición: 1969-1986
Tamaño: Variados
Portada: Color
Formato: Lienzo

Si algo funciona no lo cambies. O mejor dicho, si algo se vende —y muy bien, por cierto— repítelo hasta que te canses, o simplemente cámbialo de color y sigue. Probablemente estas son unas de las máximas más conocidas de Andy Warhol en su obra: repetición y color. Y entre sus ambiciones personales hacerse de oro, ser rico y famoso. Warhol consiguió vender su obra fantásticamente, gracias a su labia y a caer bien a la sociedad pudiente en la que consiguió meter la cabeza. Sus quince minutos de fama duraron varias décadas muy bien aprovechadas por su parte.

Es verdad que todo esto es simplificar mucho la trascendencia y el éxito de Andy Warhol en el Arte Pop. También es cierto que es de esos personajes amados y odiados a partes iguales, así que su éxito depende de quien lo juzgue. En cualquier caso es una figura controvertida pero que llenó, o creó, un hueco vacío en el mundo del arte.

Andrej Warhola, estadounidense de origen eslovaco, tuvo una infancia dura por enfermedad, lo que según él fue esta circunstancia la que le llevó a ser aquello en lo que se convirtió años después, plantando su base artística. Fue estudiante de arte y en los cincuenta comienza su carrera profesional en la ilustración comercial. De manera bastante rápida se fue haciendo un nombre en el sector para diversas firmas como Miller, Columbia Records, Vogue... Fue desarrollando e incorporando diversas técnicas y estilos en su arte como el dibujo, la pintura, la fotografía, la serigrafía, la línea seca, lo abstracto... llevándole todo ello hacia el bum de su obra en los sesenta y setenta con sus famosos cuadros basados en la repetición y el color, en un supuesto intento de crítica de la sociedad de consumo y el arte banal que, pese a ello, le haría ganar mucho dinero: las sopas Campbell, Marilyn, Elvis, el dólar... Entre todas estas cosas, además, fundó su famosa The Factory que sirvió al impulso de su propia producción artística en masa y fue centro de reunión de los artistas y famosos de la época, lugar de nacimiento de una de las bandas más influyentes del rock, The Velvet Underground, y en la que se rodaron decenas de películas. En los ochenta su arte se fue reduciendo en diversidad por varios motivos, sobre todo problemas de salud y las consecuencias de un intento de asesinato años antes, y trabajó mas en los retratos, muchos por encargo, hasta su fallecimiento en 1987. Controvertido o no, está considerado uno de los artistas básicos del Arte Pop.

Al margen de la relación de mecenazgo o producción que tuvo Warhol con The Velvet Underground, es conocida la conexión con algunas de las celebridades del rock, Mick Jagger y Rolling Stones, Jim Morrison, David Bowie, Bob Dylan... y, obviamente, entre todos esos grandes nombres se encontraban John Lennon y Yoko Ono, porque la escena artística del Nueva York de los sesenta y setenta fue muy intensa y aglutinó a la mejor del arte del momento en todas sus variantes.

La relación artística entre Warhol y Lennon, y con los Beatles, quedó patente a lo largo de los años en diversas obras. La primera que encontramos es de 1969. War Is Over es una serigrafía sobre lienzo creada a medias con un supuesto pintor italiano llamado Pietro Psaier, que al parecer fue uno de los muchos artistas que pasaron por La Factoría pero del que realmente se duda de su existencia y que, por lo tanto, no se sabe si en verdad lo hizo el tal Psaier o fue uno de los muchos inventos del maestro para quedarse con el público.

La segunda, aunque infructuosa para Warhol, fue Imagine. Lennon y esposa se pusieron en contacto con él para que realizase la portada de lo que sería el segundo álbum del ex-Beatle en 1972. Tras unas primeras fotografías para ir dando cuerpo al trabajo, supuestamente, el concepto no terminaba de gustar a la pareja por lo que terminaron por hacerlo ellos mismos, o más concretamente Yoko Ono. Curiosamente el resultado tenía mucho de lo que quería hacer Warhol. Aquí nos encontramos con discrepancias en cuanto a la autoría, no ya del resultado final, sino del concepto en sí.

En 1980 se lanzó un libro sobre el grupo titulado sencillamente The Beatles. Escrito por Geoffrey Stokes y acompañado de innumerables fotografías, tenía entre sus aspectos más llamativos la creación de la portada por parte de Andy Warhol. Este tomó como punto de partida unas fotos de Dezo Hoffmann, autor de muchas instantáneas de la primera época del grupo y curiosamente eslovaco como Warhol, a las que realzó perfilando los rostros y aplicó en bloques colores fuertes y primarios según su conocido estilo.

La última conexión, nuevamente con John Lennon, se produjo en 1986 cuando Yoko Ono le pidió que realizará la portada del disco que se convertiría en Menlove Ave. Partiendo de una foto tomada antes del asesinato del músico, y del que realizó una de sus conocidas series, muestra un estilo muy similar al que practicó con las fotos de Hoffman para el libro The Beatles. Con ciertas diferencias se repite en la contraportada. Curiosamente fue uno de los últimos trabajos de Andy Warhol antes de su fallecimiento.

Rematando. Al margen de gustos propios, el arte de Andy Warhol, así como su legado, es indiscutible. Y como no podía ser de otra manera, era lógico que los caminos del artista y los Beatles terminaran cruzándose.
Para terminar, y dejando a un lado los Beatles, es muy recomendable ver los trabajos de portadas que hizo para Columbia Records. Francamente interesantes.

viernes, 13 de marzo de 2026

ELECTRONIC SOUND (Portada)

 Autor:  George Harrison 

Edición: 1969
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: WEB
Sello: Zapple 

¿Cómo definir el álbum Electronic Sound? Coges una maquinita nueva con muchas posibilidades musicales llamado moog, le vas sacando todos los sonidos que te permite y al mismo tiempo lo vas grabando. Y el resultado es este disco. La cuestión es que lo grabado nos demuestra solo las posibilidades del aparato, sin más. Otra cosa es el uso del mismo en un tema, canción o similar a modo de instrumento. Es lo que es.

Al margen de su contenido, y quizás más interesante, es su portada. Tampoco es que sea una maravilla pero es llamativa. Bajo unos colores fuertes que parecen acrílicos se muestran un par de escenas de corte naif realizadas por Harrison sobre acetato. En la portada intentó mostrar a Bernie Krause tocando el aparato de marras. Realmente es él el que crea los sonidos que aparecen en el disco, además de enseñar al Beatle su manejo. Y por si alguien no se había dado cuenta, la carita azul sonriente que hay debajo de Krause es George.

En la contraportada vemos otra escena que, según el autor, muestra el despacho de Derek Taylor (jefe de prensa en Apple), en un momento difícil, previo a los cambios que desembocarán en la desaparición del grupo. También aparecen representados Mal Evans y Neil Aspinall sobre la figura de Taylor, y Eric Clapton a un lado. Para darle a todo un aspecto más caótico, y evidenciar la situación, se pueden ver invertidos un retrato de un gurú y una ventana con el paisaje al revés. Y, por si no queda claro, los cuatro retratos alineados son los Beatles que estaban colgados en el despacho de Derek. Pura psicodelia todo.

Resumiento. Como todo en este mundo, el disco merece una escucha, quizás dos. El resto ya recae sobre el oyente. Pero lo que aquí tenemos es a George Harrison experimentando. Si debía haberse publicado ya es otra cosa. Con todo, es cierto que el aparato se utilizó posteriormente en muchos discos, incluido Beatles, con bastante acierto. Así que algunos dicen que esto es vanguardia. Es posible. También es probable que si se le añade alguna sustancia psicotrópica mientras se escucha, el resultado puede ser redondo. O no.


Gracias a https://archive.org

domingo, 8 de marzo de 2026

WONDERWALL MUSIC (Portada)

Autor: Bob Gill

Edición: 1968
Tamaño: LP
Portada: Color
Formato: WEB
Sello: Apple

Si se junta en un trabajo a Guillermo Cabrera Infante, George Harrison, Jack MacGowran, Jane Birkin, The Fool... se podría decir que lo que salga es bueno ¿no? Es posible. Pero tampoco es malo ¿o sí? Realmente, es distinto. Pues así es la película Wonderwall Music, distinta. Una película aparentemente de bajo presupuesto en el que se unen un guión (Cabrera Infantes) sobre un señor (Jack MacGowran) que se queda pillado de una chica (Jane Birkin) a la que espía a través de un agujerito en la pared, y todo ello con una escenografía pop muy propia de la época (The Fool), mientras suena la música de un Beatle (George Harrison). Ahí es nada.

La cosa es que le ofrecen a Harrison la posibilidad de hacer la banda sonora de la película mencionada y el tío, que no se arruga ante nada y ayudado por el arreglista y compositor John Barham, crean una interesante y arriesgada obra que tiene sus momentos. Aunque hay algún que otro que es para pegarles. El estilo básico de la b.s.o. de la película es la música india del que el entonces Beatle estaba aprendiendo cuanto podía y al que podemos nombrar como principal causante de su entrada en occidente y en la música rock. Hay algún otro momento que se sale de esto (con piano honky tonk, rock psicodélico...), pero en cualquier caso nos encontramos con un collage sonoro de predominio oriental.

La portada del disco es una muestra del contenido de la película, dos mundos totalmente distintos pero paralelos, el occidental y el oriental, unidos a través de un pequeño agujero. La obra es del diseñador e ilustrador neoyorquino Bob Gill al más puro estilo Magritte. Inicialmente la presentó sin ese ladrillo que falta en la publicación final, y fue George Harrison el que indicó que debería aparecer un hueco como un nexo entre ambos mundos, sin una separación estricta, tal y como se mostraba en la película. Al parecer no le hizo mucha gracia pero accedió. En la contraportada, John Kelly y Alan Aldridge, tomaron una foto del muro de Berlín y la retocaron en forma de esquina, dando como resultado una imagen totalmente inquietante y marginal. Y en el interior una foto de Harrison realizada por la gran Astrid Kemp (Kirchherr, para los amigos).

Sobre el autor Bob Gill, decir que tuvo una dilatada carrera como diseñador, ilustrador y escritor y unos años más tarde volvería a relacionarse con los Fab Four en el musical Beatlemania.

Rematando. La obra es genéricamente una representación del momento que se estaba viviendo. Un occidente en apertura, con un oriente que entra con fuerza y vitalidad impregnando la nueva escena. Una corriente de aire fresco. Y además encontramos art-noveau, pop art y demás novedades de los sesenta.

Musicalmente, son llamativos los temas Gat Kirwani, con un aire casi aflamencado; Party Seacombe, muy parecida a cierta canción instrumental de los Beatles; y Ski-ing con Eric Clapton.

En el aspecto interpretativo, la película tiene pocos diálogos pero Jack MacGowran, su protagonista es casi un mimo. Genial. Y Jane Birkin, pues eso. Sabe muy bien hacer de maniquí.

Y para terminar ¿qué tienen en común MacGowran y John Lennon?¿Es este el primer disco de un Beatle en solitario? Preguntas de trivial avanzado.

Gracias a https://archive.org

viernes, 6 de marzo de 2026

YELLOW SUBMARINE. Cómic 1969

 Autores: Paul S. Newman-José Delbo

Edición: 1968
Páginas: 64
Tamaño: ¿?
Formato: Tapa Blanda
Interior: Color
ISBN: 35000-902
Editorial: Gold Key/Western Publishing Company

Para acompañar el estreno de la película Yellow Submarine, se lanzó este cómic junto con mil cosas mas de merchandising, pero este en concreto es toda una sorpresa. Es distinto a cuanto se ha editado al respecto a posteriori por un hecho diferenciador de importancia. Al leer la historia se ven escenas que no habían aparecido en la película, ni en los distintos cómics o historias gráficas que se publicaron después, todos ellos fieles al film. La razón más plausible es que nazca de un primer borrador del guión de la película, con escenas que luego desaparecieron del resultado final y, por supuesto, con unos personajes y escenarios más retocados. 

El primer aspecto que llama la atención es que, pese ser lanzado en EUA por una editorial estadounidense, está lejos de tener un estilo americanizado al uso. Al contrario, el dibujante argentino José Delbo es bastante fiel a la idea original aunque ello no le impide darle su toque personal. Cuestión distinta es que pese a tener un color interesante, se pierde por la mala calidad del papel. Pero lo más importante, y llamativo, es que Delbo desarrolló el cómic si haber visto la película porque uno y otra se gestaron al mismo tiempo. Fue todo a través de los dibujos originales de Heinz Edelmann, lo que dice mucho y bueno del argentino. Por cierto, la fecha de impresión es 1968, aunque es más que probable que se publicase en los primeros meses del siguiente año.

El segundo elemento a tener en cuenta radica en la historia. Como se indicaba al principio se adapta bastante al original pero hay escenas nuevas, desarrolladas por el guionista Paul S. Newman que tienen su encanto. Si además tenemos en cuenta que la película es eminentemente musical, y que esto no puede trasladarse al cómic como debiera, implica un obstáculo a salvar.

Otra particularidad. Hablamos del dibujante José Delbo y el guionista Paul S. Newman, pero ninguno de los dos aparecen reconocidos como tales en la obra. Tal hecho era algo (desgraciadamente) normal en muchas publicaciones. Unos y otros eran poco menos que destajistas para las editoriales y, pese a ser los autores, sus nombres no aparecían, y si lo hacían no tenían prácticamente derechos sobre su creación.

José Delbo, pese a comenzar su carrera en Argentina y Brasil en los años cincuenta, fue en EE.UU. donde desarrolló sus principales trabajos para Dell Publishing, Gold Key, DC Comics y Marvel. El fue quien desarrolló la serie The Monkees, y superhéroes como Superman y Wonder Woman, y posteriormente Transformers, entre otros. Su actividad profesional es muy amplia.

Paul S. Newman, escritor neoyorquino muy prolífico, es conocido por su creación del Doctor Solar, su trabajo en la serie Turok y la adpatacion del Llanero Solitario, entre otros.

Entre ambos realizan, con todo, una obra distinta y original. Es verdad que hay escenas casi calcadas a la película, como cuando conocen a Jeremy, Hilary, o Boob... como se prefiera. Otras nada parecidas como la presentación de los cuatro Beatles a Old Fred; y otras que son totalmente nuevas, salidas de la imaginación de los autores del cómic: los mares de productos de consumo y el del cine, la era del hielo; personajes desconocidos como la bella Rita y la sexy sirena. Amén de la música: Mary had a little lamb... (guiño para McCartney)

Resumiendo. El cómic es una delicia vistas todas sus particularidades y es muy recomendable su lectura y disfrute. Todavía es posible hacerse con un ejemplar sin que suponga un excesivo roto en el bolsillo. Además no debe haber muchos sitios donde se pueda ver a Paul McCartney tocando la guitarra como diestro o a un dinosaurio que echa fuego por la boca. Pero todo es posible en Pepperland.

domingo, 1 de marzo de 2026

YELLOW SUBMARINE. La película

Autores:
-Director: George Dunning
-Guión: Lee Minoff, Al Brodax, Jack Mendelsohn y Erich Segal
-Animación: Robert Balser, George Dunning, Jack Stokes, Dennis Abey y Al Brodax
-Director artístico: Heinz Edelmann
-Efectos Especiales: Charles Jenkins

Edición: 1968
Duración: 87 minutos
Formato: Animación
Producción: Color
Serie: SHV 56160
Dep. Legal: M-30222-1999 
Estudios: MGM/UA/Apple

Érase una vez... o tal vez dos... Así comienza una de las películas más deliciosas, sugerentes, psicodélicas y musicales de la historia de la animación. Y todo gracias a los Beatles y, curiosamente, pese a ellos mismos (ya veremos el porqué). Igualmente llamativo es que la canción que da nombre a la película formó parte de Revolver, aparte de algunas más, que ya muestra en su portada el gusto de los Beatles por la ilustración y la psicodelia; y junto con el Sgt. Pepper, darán forma al film y a su vez al disco homónimo de la banda sonora, amén de alguna otra.

Es verdad que la idea de la película no partió de los Beatles y que ni ellos mismos cuando se les habló del proyecto estaban dispuestos a involucrarse ya que la opinión que les merecía The Beatles Cartoon no era precisamente positiva a sus ojos. Pero también es verdad que gracias a ellos y a un producto novedoso se consiguió romper con el monopolio de Disney en la animación del momento.

Todo surge, como tantas cosas, por obligaciones contractuales; y ya sabemos como las gastan los norteamericanos en el aspecto legal. El productor estadounidense Al Brodax, quien ya había trabajado con los de Liverpool en The Beatles Cartoon, tenía un acuerdo con Brian Epstein para la realización de una película de animación. El problema surge porque ni el grupo ni su mánager tienen la más mínima gana de llevar a cabo semejante proyecto. Brodax se pone serio y amenaza con una demanda legal por lo que los Beatles tienen que tomarlo en consideración. El contrato conllevaba la implicación del grupo en el film y al menos aportar cuatro canciones nuevas. Con todo, el proyecto tomó un cariz totalmente secundario para los británicos... hasta que vieron un primer pase de la película.

Puestos en marcha, Brodax pone al frente al director George Dunning quien también había formado parte de The Beatles Cartoon. Dunning hizo encaje de bolillos con el presupuesto que se le otorgó. Mientras que cualquier película de Disney costaba entre tres y cuatro millones de dolares e implicaba varios años de trabajo, al submarino se le dio un millón de dólares y un único año para su elaboración. Para conseguir terminar en tiempo, el director llegó a rodearse de más de 200 profesionales entre guionistas, dibujantes y animadores.

El guión parte de un esbozo de Lee Minoff, al cual Jack Mendelsohn, el propio Al Brodax (aunque realmente hizo poco) y sobre todo Erich Segal (creador de Love Story) fueron dando forma, siendo este último quien realmente más aportó a la historia. El problema surgió en cómo elaborar todo un guión partiendo de una canción y de la que ya había partes animadas terminadas. Engarzar todo ello fue un trabajo importante, especialmente para Segal. Entre todos desarrollaron un cuento apto para todos los públicos donde se escenifica la sempiterna batalla entre el bien y el mal, llena de gags, giros de palabras, buen humor (inglés por supuesto), tremendo por cierto en estas cuestiones el trabajo del poeta Roger McGough, y sobre todo muy musical, aunque esto último corresponde obviamente a los Beatles. 

Como director artístico, el ilustrador checo Heinz Edelmann, es probablemente quien le da el toque que todos conocemos de Yellow Submarine, construyendo un proyecto totalmente distinto a lo que predominaba en ese momento de la factoría Disney. Trabajó con una línea de diseño y una estética novedosa con raigambre en el art noveau y el surrealismo; y unos colores fuertes, llamativos, muy en la línea del pop art y la psicodelia. Así podemos ver la influencia de artistas como Toulouse Lautrec en la escenificación y el color de Lucy in te sky with diamonds; y de Dalí, en los personajes y figuras insólitos y extravagantes. También la aparición de personajes del cómic y del cine como Spirit de Will Eisner, Marylin Monroe y King Kong. Y por supuesto, y aunque no aparece en el film, la influencia del mundo onírico de Alicia en el País de la Maravillas y su creador Lewis Carroll es más que evidente.

Si a todo lo enumerado le sumamos la labor de Charles Jenkins con los efectos de animación, los efectos especiales, así como otros totalmente innovadores como el op art, el uso del rotoscopio, la pintura aplicada directamente sobre el celuloide, la mezcla de dibujos con personajes y escenarios reales... el resultado obtenido es de sobresaliente, suponiendo un antes y después en la animación con influencia directa en muchas series y películas de dibujos posteriores.

El resultado final, la suma del trabajo de unos y otros, muestra una perfecta unión entre la narración, la animación y la música. No son solo una sucesión de vídeos musicales, porque tengamos en cuenta que algunas de las letras de las canciones no tienen absolutamente nada que ver entre sí, pero aún así se consigue un conjunto cohesionado, y una película que fue considerada por los Beatles como una forma de saldar la obligación contractual con United Artists quedó realmente como una obra a la altura de la trayectoria del grupo.

Resumiendo. La película está bastante bien, es muy recomendable. Incluso podría haber pasado sin el cameo que hacen los fab four al final, pero se puede considerar como su firma al buen trabajo realizado a partir de su música. Así mismo, es interesante realizar varios visionados del film porque son muchos los pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos de primera. Y para finalizar, busquen el pequeño homenaje a sus supuestos enemigos los Rolling Stones. It's all in the mind, you know?